Mibro GS Pro2: Un Smartwatch Diseñado para Jugadores de Pádel

Tecnologia
El mercado de los relojes inteligentes ha ignorado en gran medida a los entusiastas del pádel, a pesar de la creciente popularidad del deporte. Sin embargo, la marca china Mibro busca cambiar esto con su modelo GS Pro2, un dispositivo que promete monitorizar y analizar los partidos con una funcionalidad específica. Este análisis detalla la experiencia de uso del Mibro GS Pro2 para evaluar su rendimiento en la cancha.

Los jugadores de pádel a menudo se encuentran con que los relojes inteligentes no ofrecen una monitorización adecuada para sus partidos. Esta situación, que ya se planteaba hace cinco años, persiste: a pesar de la gran popularidad del pádel, pocas marcas de smartwatches lo consideran, y las que lo hacen, ofrecen modos que no proporcionan información útil.

Durante el MWC, se presentó Mibro, una marca china de relojes inteligentes que busca diferenciarse precisamente en el segmento del pádel. La compañía reconoció que, si bien el pádel no es muy popular en China, desean usar este deporte como puerta de entrada al mercado europeo. Como jugador de pádel desde la infancia, la curiosidad me llevó a probar uno de sus relojes.

En las últimas semanas, he utilizado el Mibro GS Pro2 en mis partidos y clases de pádel, y a continuación, comparto mi experiencia.

Derecha, revés, bandeja, chiquita al pie

Como reloj inteligente, el Mibro GS 2 Pro cumple con la mayoría de las expectativas. Es grande, pero cómodo; la pantalla ofrece buena visibilidad, la batería dura tranquilamente dos semanas y permite recibir notificaciones y llamadas, entre otras funciones. Sin embargo, presenta tres inconvenientes:

El sistema operativo, un RTOS, se siente algo lento y responde con cierta demora a los toques y gestos.

Experimenta problemas de conectividad con el móvil, lo que ocasionalmente interrumpe la recepción de notificaciones.

Carece de funciones avanzadas como ECG o pagos móviles, aunque esto es comprensible dado su precio de 140 euros.

Presenta serios errores de traducción al español, tanto en la aplicación como en el propio reloj.

La parte positiva es que los problemas de rendimiento, conectividad y la aplicación podrían solucionarse con una actualización de software, lo cual no me preocupa en absoluto. No obstante, el objetivo principal de este análisis es hablar de pádel, así que profundicemos en ello.

Al entrar en la pista y activar el modo pádel, es fundamental colocarse el reloj en la misma muñeca de la mano que sujeta la pala. Personalmente, siempre llevo el reloj en la muñeca izquierda, pero al ser diestro, mi pala la sujeto con la derecha. Esta particularidad no es relevante en el tenis, ya que la raqueta no tiene ataduras en la muñeca, pero en el pádel, la situación es diferente.

Las palas de pádel incorporan una sujeción para la muñeca que previene que la pala se escape si la mano suda o resbala al ejecutar un golpe potente. Esta sujeción se ajusta precisamente donde se lleva el reloj. Si se trata de una cuerda simple, no hay problema, pero si la sujeción es más voluminosa, como en mi caso, puede resultar un tanto incómodo. No obstante, esto variará según el tipo de pala de cada jugador.

Durante la sesión, el reloj mide en tiempo real el tipo de golpe y la velocidad de ejecución. De hecho, esta información puede visualizarse en vivo mientras se juega. Esto es bastante útil, especialmente cuando un golpe es decisivo para el punto. Ayuda a identificar si, quizás, se ha aplicado demasiada fuerza en un golpe defensivo. Esta información, bien interpretada, es valiosa, y me permito profundizar un poco más.

Aunque el pádel a veces da la impresión de ser un deporte de golpear la bola con mucha fuerza, la realidad es muy distinta. Por lo general, un golpe más suave y bien colocado es más efectivo que uno muy potente. Un golpe flojo y bien dirigido, que impacta en la pared o en la malla, complica más al rival. Un golpe fuerte, en cambio, suele ofrecer más oportunidades.

Evidentemente, todo depende de la situación, pero al observar un partido de pádel profesional, se nota que solo se golpea la pelota con gran fuerza cuando se tiene la certeza de que saldrá por "cuatro" (por encima del cristal trasero), por "tres" (por el cristal lateral) o cuando se "la traen" (la bola rebota en el cristal opuesto y regresa a nuestro campo). Y, de hecho, no siempre es necesario golpear con mucha fuerza, ya que es más una cuestión de técnica que de potencia. En la mayoría de los casos, se utilizan golpes más "suaves" pero con una intención clara.

¿Y por qué comparto esto? Porque, asistiendo a clases semanales, he encontrado muy útil revisar la velocidad aplicada a los golpes para identificar mis aciertos y errores. Si estoy voleando de revés y quiero que la bola vaya a la malla cruzada o profunda a la doble pared, un golpe fuerte no me ayuda mucho; es mejor uno más suave. Analizar la velocidad con la que ejecuté un golpe cuando me salió bien (o mal) me permite ajustar futuros golpes y memorizar los movimientos correctos. Combinado con la retroalimentación del profesor sobre postura, posición y ritmo, esta información resulta muy valiosa.

El reloj detecta con bastante precisión el tipo de golpe y su dirección. En las capturas mostradas, a la izquierda se observa una clase de pádel enfocada en bandejas, alternando turnos de derecha y revés; a la derecha, un partido (que lamentablemente perdimos) en el que jugué de revés, lo que explica la mayor proporción de golpes de derecha, una proporción de bandejas demasiado baja y un exceso de globos. Esto indica que nos sacaban de la red con facilidad, nos mantenían en el fondo de la pista y, por ende, tuvimos poca capacidad de ataque.

La falta de contexto

Esta información es útil, pero si se sabe jugar, se comprenderá con certeza por qué se ganó o se perdió; es una cuestión de sensaciones. Saber la cantidad de golpes realizados está bien, pero lo verdaderamente interesante sería cruzar esa información con la frecuencia cardíaca y su evolución a lo largo del partido. Vuelvo a profundizar en el tema.

El pádel es un deporte muy técnico. Quien afirme que el pádel no cansa es porque no sabe jugar, ya que en este deporte uno nunca deja de moverse. No es un deporte de brazos, sino de piernas. Mantener una buena posición, ejecutar correctamente los gestos y saber cómo y dónde colocarse es vital para el juego. Esto suena muy bien al inicio del partido, pero cuando se llevan 40 minutos en un 6-5 con ventajas e iguales alternas, la técnica se ve comprometida por el simple hecho del cansancio.

Sería útil cruzar la información del tipo de golpe con la frecuencia cardíaca para, de esta manera, identificar qué golpes tendemos a realizar cuando estamos más frescos y cuando estamos más cansados. Esto nos permitiría ver a partir de qué momento comenzamos a cometer errores y mejorar desde ahí.

Saber que se ganó el primer set por hacer más voleas lentas y que se perdió el segundo por realizar muchos remates, sugiere que se estaba forzando demasiado y que, debido al cansancio, se perdía el control, buscando terminar los puntos rápidamente con golpes potentes que terminaban en el cristal o en la red.

En resumen, el reloj es capaz de recopilar información útil, pero necesita un procesamiento adicional para que su representación sea verdaderamente provechosa. Desde mi perspectiva, una gráfica que muestre la duración del partido en el eje X y el tipo de golpe junto a su velocidad media en el eje Y, desglosado por minutos, sería extremadamente valiosa. Ahí queda la sugerencia.

En conclusión

Si se busca un reloj para monitorizar las sesiones de pádel, este es uno de los pocos capaces de recopilar información valiosa. Como mencionaba, le falta ese detalle de representar la información de manera más útil, pero las bases son sólidas y están presentes.

Como reloj inteligente, me parece competente para su rango de precio. No es el mejor del mercado, ni de lejos, pero cumple con casi todas las expectativas. Por 140 euros, existen dispositivos interesantes de marcas como Amazfit y Xiaomi que merecen consideración, aunque, claro, sin un modo pádel dedicado.