Los Filis de Filadelfia lograron clasificar a la postemporada el domingo, a pesar de una racha de derrotas que casi compromete su ventaja. Tras un inicio de temporada complicado y una reciente caída ofensiva, el equipo se recuperó en el último partido para asegurar su pase. Esta victoria les permite celebrar un logro significativo después de una campaña llena de altibajos y desafíos.
El equipo de Filadelfia celebró el domingo. La vista y el sonido de las botellas de champán y cerveza descorchándose en su vestuario del Citizens Bank Park parecían algo inevitable hace solo unos días. Tenían una ventaja de cuatro juegos sobre los Diamondbacks por el último comodín de la Liga Nacional con cinco partidos restantes, y ningún conjunto desde el inicio de los playoffs en 1903 había perdido una ventaja así, según la oficina de Elias Sports Bureau. Nadie. Nunca. Pero los Filis tropezaron y estuvieron a punto de convertirse en los primeros.
Perdieron cuatro encuentros seguidos la semana pasada, mientras que las Serpientes ganaron cuatro en fila. De repente, la escuadra de Filadelfia necesitaba vencer a los Rays en el último día de la temporada de 162 juegos para asegurar su boleto a la postemporada y evitar ser recordados junto a los Filis de 1964, que tristemente desperdiciaron una ventaja de 6.5 juegos con 12 compromisos por jugar para ceder el banderín del Viejo Circuito ante San Luis. Los Filis ganaron, 7-3. Por eso festejaron, porque eso es lo que hacen los conjuntos de béisbol cuando garantizan un viaje a la postemporada. Ha sido una campaña extensa y desafiante para los Filis. Por lo tanto, sin importar cómo se sintieran los seguidores sobre las últimas semanas —y nadie podría negar que fue malo y una enorme decepción— ellos siempre planearon gozar el momento.
Recuerda cómo empezó. Los Filis tuvieron un inicio de 9-19, lo que le costó el puesto al dirigente Rob Thomson el 28 de abril. Don Mattingly tomó su lugar. Filadelfia no solo se recuperó, sino que tuvo uno de los mejores registros del béisbol durante meses. Parecían una verdadera amenaza de postemporada, también porque contaban con el venezolano Jesús Luzardo, el dominicano Cristopher Sánchez y Zack Wheeler liderando la rotación y porque la ofensiva finalmente pareció haber encontrado su ritmo tras la llegada del venezolano Luis Arráez desde los Gigantes el 3 de agosto.
Pero luego los Filis tropezaron. La ofensiva pasó de ser una de las mejores del béisbol en agosto a literalmente una de las peores en septiembre. El equipo se desplomó con especial fuerza en la última semana de la temporada, jugando su peor béisbol en el peor momento posible. Anotaron tres carreras durante su racha de cuatro derrotas consecutivas, incluyendo un tramo de 21 entradas seguidas sin anotar. Fue su sequía de producción más larga en 15 meses. No era la mejor manera de enfrentar un juego de ganar o ir a casa el domingo.
Mattingly lo calificó como un Juego 7, lo cual era cierto. La escuadra de Filadelfia tuvo la suerte de contar con Wheeler. Tenían previsto saltarse su apertura del domingo para acudir al diestro en el Juego 1 de la Serie del Comodín de la Liga Nacional el martes. Pero descartaron esos planes porque necesitaban que su as respondiera. Y lo hizo. Permitió una carrera en seis entradas mientras los Filis tomaban una ventaja de 7-1. Bryson Stott, en el lineup como cuarto bate por apenas la séptima vez en su carrera, conectó un doblete con dos outs en el primer episodio para remolcar una carrera y darle a los Filis ventaja de 1-0.
J.T. Realmuto puso fin a un bache de 34-0 con un doble productor en la segunda entrada para poner el partido 2-0. Un doblete con dos outs de Kyle Schwarber empujó dos carreras para poner la pizarra 4-0. La pelota salió del bate de Schwarber a 116.8 mph. Fue su imparable más fuerte de la temporada, por 3.8 mph. El jonrón de Bryce Harper en el quinto inning fue el primero del equipo desde el martes y el primero de Harper desde el 12 de septiembre.
Alex McFarlane permitió dos carreras en el séptimo episodio, pero Mattingly acudió a Luzardo en el octavo capítulo. Luzardo bien pudo haber sido el mejor lanzador de los Filis esta campaña, pero no lanzaba desde el 7 de septiembre debido a una inflamación en el hombro izquierdo. El domingo fue la primera vez que enfrentó a bateadores desde entonces. Pero era la mejor alternativa de los Filis, entonces ¿por qué no? Luzardo consiguió los tres outs en orden con cuatro pitcheos. Podría estar en el bullpen de los Filis esta semana. Al igual que Wheeler. Si pueden batear solo un poco, posiblemente puedan vencer a Atlanta como lo hicieron en las SDLN del 2022 y 2023. Todo comienza el martes.