Alejandro Davidovich, reciente campeón en Chengdu, conversó con medios españoles sobre su recuperación de lesiones y su enfoque mental. El tenista malagueño, aunque con un estilo de juego 'emocional', se siente más sereno y sin metas definidas para el cierre de la temporada. Además, expresó su disponibilidad para la Copa Davis, a la espera de una posible convocatoria.
Alejandro Davidovich, quien el martes conquistó su segundo trofeo profesional al superar a Hubert Hurkacz en la final de Chengdu, China, compartió sus impresiones con cuatro medios españoles, incluyendo la Agencia EFE. El deportista destacó que, si bien su estilo en la cancha es 'emocional', ahora se siente más 'tranquilo'. Reveló no tener objetivos específicos para lo que resta del año y afirmó estar disponible para la fase final de la Copa Davis en Bolonia, aunque desconoce si será seleccionado.
El jugador originario de Málaga mencionó que, durante la serie contra Chile, el capitán David Ferrer lo contactó, pero una lesión le impidió unirse al equipo español. 'Estaba aquí en Chengdu cuando la eliminatoria con Chile. Ferrer me llamó, pero había estado lesionado. Siempre estoy listo para la Copa Davis, pero es diferente si me llaman', enfatizó el tenista español de 27 años.
Davidovich consiguió el segundo título de su carrera, después del de Mallorca, tras un período de dos meses y medio inactivo por una lesión. 'Fueron varias decisiones difíciles. Después de Wimbledon, tuve que recibir una infiltración lumbar debido a una protrusión considerable. Pensé que me recuperaría más rápido, pero al final todo fue más lento de lo previsto, aunque aprovechamos muy bien ese tiempo. Quizás podría haber llegado a Cincinnati, pero cuando comencé a jugar, tuve otro pinchazo y no estaba recuperado. Continuamos trabajando la fuerza y la técnica. Este título es para ellos porque no ha sido fácil', explicó.
'Dudaba si participar en el Abierto de Estados Unidos. Quería hacerlo, pero era complicado jugar cinco sets, con calor, y no era lo más recomendable. Aunque me sintiera bien físicamente, no estaba al cien por cien y decidimos que lo mejor era seguir con el trabajo. Hemos realizado una pretemporada de cinco o seis semanas. Vengo desde Mallorca jugando bien y aún conservaba esa mentalidad', analizó el deportista español.
Davidovich, quien disputaba en Chengdu su séptima final como profesional, reconoció que haber obtenido un título después de cinco finales perdidas le brindó una mejor perspectiva para afrontar este desafío. 'Le dije a mi equipo que me sentía bien. No sentía presión. He ganado un título. Sé cómo jugar. Me sentía con mucha confianza. Todos pierden, otros ganan, y yo quería salir a disfrutar. Estuve dos meses fuera. Todo ha sido una recompensa por el esfuerzo. Lo hice todo por ellos, por mi esposa que me aguantó dos meses en casa. Lo pasé mal. Lo encaré de otra forma. Disfrutar en la pista. No quiero decir que lo pasé muy, muy mal. Carlos (Alcaraz) estuvo más tiempo fuera, aunque cada uno tiene su proceso. Pero yo no había estado tanto tiempo fuera en toda mi carrera, en seis o siete años. Era un proceso difícil que tenía que asumir. Vine a disfrutar. No cambio mi personalidad. Tengo un juego emocional, pero ahora estoy mucho más calmado', admitió.
Davidovich no se plantea ningún objetivo específico. 'No, quiero disfrutar en la pista. Fueron dos meses y medio fuera que me hicieron reflexionar mucho. Mañana me voy a Tokio. No me va a cambiar la vida ni el ranking ni los títulos. Voy a intentar mejorar dentro y fuera de la pista. Tenemos un objetivo, está lejano y ahora, sobre todo, disfrutar'.
El tenista español no percibe grandes diferencias entre las experiencias vividas en Mallorca, cuando ganó su primer título, y esta en China. 'Fueron más o menos iguales. No sabría diferenciarlas. En Mallorca me sentí como si ya hubiera ganado un torneo, y aquí me he sentido igual. Esa ha sido la clave. No sabía cuál era mi nivel, pero desde el primer día que entrenamos aquí me encontré muy bien. La mentalidad fue la misma, y los nervios. Mi juego ha sido el mismo. No veo una clara diferencia. Aquí estuve más suelto en la pista, disfruté más, y allí estaba como más tenso', reconoció.
Actualmente, los hermanos Pepo, quien esta vez estaba en su banquillo, y Francisco Pato Clavet son los encargados de su preparación. Con ellos, busca una relación duradera y estable. 'Es cierto que el que más tiempo ha estado ha sido Pato (Francisco) Clavet, y creo que formamos un muy buen equipo. Pepo aporta esa tranquilidad y Pato es más exigente, y creo que los dos hacen un equipo excelente juntos. Espero que esto sea a muy largo plazo. Buscaba este tipo de perfiles que me transmitieran estas cosas. Me hacen un mejor jugador'.