El futbolista haitiano Wilson Isidor ha manifestado su profundo orgullo por representar a su nación, Haití, después de una victoria 4-1 sobre República Dominicana en Santo Domingo. Sus declaraciones surgen a raíz de una celebración post-partido que generó críticas en el país anfitrión, llevando al delantero a clarificar el significado de su actuación y su identidad cultural.
El atacante haitiano Wilson Isidor manifestó su firme defensa del honor de vestir la camiseta de su país y reafirmó la singularidad, costumbres y antecedentes de Haití, luego del triunfo de 4-1 ante República Dominicana. Este encuentro de la Liga de Naciones de la Concacaf se llevó a cabo el jueves por la noche en el Estadio Olímpico Félix Sánchez.
Isidor, quien anotó dos de los cuatro goles de Haití, compartió un extenso comunicado en sus plataformas de medios sociales, donde detalló la relevancia que tiene para él representar a su selección. “Defender a Haití va más allá del ámbito deportivo. Significa portar una herencia, una identidad, una cultura y las aspiraciones de una nación entera”, manifestó el delantero.
El deportista afirmó que porta la camiseta haitiana con “un inmenso sentimiento de orgullo” y subrayó que este sentimiento no implica ninguna hostilidad hacia otras naciones. “El fútbol justamente nos enseña eso: proteger con pasión lo que nos corresponde, mientras honramos profundamente lo que otros defienden”, escribió.
Sin embargo, la manera en que el delantero festejó después del partido generó reacciones en República Dominicana. En un video que se difundió posteriormente, se observa a Isidor señalando hacia el campo de juego y luego hacia la camiseta de Haití, mientras pronuncia en francés las frases “La Hispaniola es Haití” y “Haití está aquí”.
Estas expresiones fueron objeto de críticas en República Dominicana y fueron consideradas por algunos sectores como un acto de provocación hacia la población dominicana. También surgieron cuestionamientos sobre una posible infracción a las regulaciones de la FIFA y la Concacaf, aunque tales señalamientos requieren ser evaluados por los organismos pertinentes.
Frente a estas reacciones, la Federación Haitiana de Fútbol (FHF) declaró que el festejo de Isidor se produjo en un marco netamente deportivo y respondía a una manifestación de su identidad y apego a Haití, sin el propósito de ofender al país anfitrión.
La disputa surge en medio de un partido con una considerable carga deportiva y regional, en el cual Haití obtuvo una contundente victoria sobre República Dominicana. Isidor desempeñó un papel crucial al convertir dos de los cuatro tantos de su equipo.
En su publicación, el delantero también resaltó el rol del fútbol como un punto de encuentro entre distintas comunidades, más allá de las rivalidades que puedan surgir durante un partido. “Durante noventa minutos, existen colores, competencias, emociones y esa determinación absoluta de ganar. Después, permanece lo esencial: el respeto mutuo y lo que el deporte es capaz de construir entre los pueblos”, afirmó.
Isidor finalizó su comunicado reafirmando su orgullo por Haití y por representar a su gente, al tiempo que enfatizó que el fútbol puede confrontar a los equipos en la cancha, pero también posee la capacidad de unir a las personas fuera de ella. “Me siento orgulloso de Haití. Orgulloso de nuestra gente. Orgulloso de llevar nuestros colores”, expresó el futbolista.