Lo que se esperaba fuera un evento deportivo convencional entre República Dominicana y Haití, en la Liga de Naciones de la Concacaf, se transformó en un foco de controversia. La victoria de Haití por 4-1 quedó eclipsada por incidentes en los alrededores del estadio y las declaraciones polémicas de un jugador haitiano. Estos sucesos provocaron reacciones oficiales y federativas, escalando la tensión entre ambas naciones.
Lo que debió ser un evento futbolístico entre equipos de República Dominicana y Haití se convirtió en un tema de gran discusión, superando los límites del campo. El triunfo haitiano, con un marcador de 4-1, el jueves 1 de octubre de 2026, en el Estadio Olímpico Félix Sánchez, pasó a un segundo plano debido a los acontecimientos registrados en las inmediaciones del recinto y a las afirmaciones del atacante haitiano Wilson Isidor. El partido, parte de la Liga de Naciones de la Concacaf, estuvo marcado por momentos de alta tensión tanto dentro como fuera del estadio, provocando respuestas de autoridades y asociaciones deportivas de ambos países.
Haití dominó el marcador y obtuvo una victoria contundente de 4-1. Louicius Deedson, Yassin Fortuné y Wilson Isidor, con dos anotaciones, fueron los autores de los goles para el equipo haitiano, mientras que Dorny Romero marcó el único tanto de República Dominicana. No obstante, el resultado deportivo se olvidó rápidamente por los incidentes ocurridos en los accesos del Estadio Félix Sánchez. Se reportaron altercados y desórdenes causados por aficionados haitianos, una situación que generó preocupación entre las autoridades dominicanas. Los hechos fueron considerados inaceptables por las autoridades dominicanas, especialmente por los daños y el comportamiento observado en una de las entradas del estadio.
La tensión se incrementó al día siguiente del encuentro, cuando el ministro de Deportes de República Dominicana, Kelvin Cruz, comunicó que la selección haitiana no podrá usar las instalaciones deportivas dominicanas para sus partidos como local, a raíz de una propuesta del director técnico de Haití, David Badía Cequier, ante la Concacaf. Cruz justificó esta decisión por los incidentes ocurridos durante el partido y enfatizó la necesidad de proteger y respetar los recintos deportivos del país, en los cuales el Estado dominicano ha invertido significativamente. Esta medida abre un nuevo panorama para Haití, que participa en torneos internacionales y podría requerir instalaciones fuera de su territorio para disputar encuentros en los que sea el equipo anfitrión.
Pero la controversia no se limitó a los incidentes en las gradas. Wilson Isidor, responsable de dos de los cuatro goles de Haití, protagonizó uno de los momentos más comentados después de la victoria. En un video difundido tras el partido, el futbolista apuntó hacia el territorio dominicano y luego a su camiseta de Haití mientras expresaba: “La Hispaniola es Haití. Esto es Haití”. Estas afirmaciones generaron críticas por parte de los dominicanos, dado que La Española es una isla compartida por dos naciones soberanas: República Dominicana y Haití. El contexto en el que fueron pronunciadas —después de un triunfo haitiano por 4-1 en suelo dominicano— amplificó aún más el impacto del mensaje.
Ante la reacción suscitada, la Federación Haitiana de Fútbol (FHF) solicitó que las palabras y la celebración de Isidor se interpretaran dentro de un marco deportivo y que no se usaran con fines políticos. La entidad defendió el derecho de sus futbolistas a manifestar su identidad y orgullo por Haití, al tiempo que afirmó que expresar orgullo por la identidad haitiana no debe interpretarse automáticamente como una muestra de hostilidad o falta de respeto hacia República Dominicana.
Desde el lado dominicano, el presidente de la Federación Dominicana de Fútbol (Fedofútbol), José Deschamps, catalogó las declaraciones de Isidor como una ofensa a la soberanía nacional. La federación dominicana anunció que elevaría el caso a los organismos pertinentes del fútbol internacional, incluyendo la Concacaf y la FIFA, para que se evaluara si las declaraciones y acciones del jugador infringieron algún reglamento. La denuncia, sin embargo, no implica automáticamente una sanción para Isidor. La decisión recae en los organismos disciplinarios competentes, quienes deberán analizar las pruebas y determinar si hubo alguna infracción.
El enfrentamiento entre República Dominicana y Haití trascendió el ámbito futbolístico. Los incidentes en el estadio, la determinación del Gobierno dominicano y la polémica protagonizada por Wilson Isidor llevaron el duelo deportivo a un escenario de mayor tensión entre ambas naciones. Mientras las autoridades dominicanas respondieron a los desórdenes con restricciones para el uso de sus instalaciones deportivas, la Federación Haitiana de Fútbol defendió a sus jugadores y solicitó evitar interpretaciones políticas de lo ocurrido. Por su parte, Fedofútbol optó por recurrir a los organismos internacionales del fútbol para que evalúen las declaraciones del delantero haitiano. De esta manera, una noche que inició con un partido de la Liga de Naciones de la Concacaf terminó abriendo un nuevo capítulo de controversia entre República Dominicana y Haití, poniendo nuevamente de manifiesto la delicadeza de las relaciones entre los dos países que comparten la isla de La Española.