Carlos Alcaraz, actual campeón del ATP 500 de Tokio, ha asegurado su lugar en la final después de una complicada remontada ante su compatriota Jaume Munar. A pesar de mostrar intermitencias en su juego, el tenista español logró imponerse en tres sets, y ahora se prepara para disputar su vigésimo séptimo título profesional contra el ganador de la otra semifinal.
En Tokio, el tenista español Carlos Alcaraz, ubicado en la tercera posición del ranking mundial, consiguió su pase a la final del torneo ATP 500 de Tokio, donde defiende su título. Este lunes, Alcaraz superó a su compatriota Jaume Munar, número 1 del torneo, en un encuentro que terminó con parciales de 5-7, 6-3 y 6-1. Alcaraz competirá por el vigésimo séptimo trofeo de su trayectoria profesional contra el vencedor de la segunda semifinal, que tendrá lugar este mismo lunes entre el monegasco Valentin Vacherot (14º cabeza de serie) y el checo Jiri Lehecka (19º cabeza de serie).
A pesar del triunfo y la clasificación a la final, no se puede pasar por alto la inconsistencia en el desempeño de Alcaraz, quien tardó casi dos sets en encontrar su ritmo de juego. Este tipo de situación, frente a un oponente de mayor calibre, podría costarle la victoria. Es verdad que el encuentro pudo haber sido mucho más breve que las dos horas y media que duró, ya que Alcaraz tomó la delantera en el primer set al quebrar el servicio de Munar en el séptimo juego, colocándose con un favorable 5-3. Sin embargo, a partir de ese momento, su presencia en la cancha disminuyó, permitiendo la reacción de Munar, quien encadenó cuatro juegos consecutivos para adjudicarse el primer parcial.
Alcaraz tuvo dificultades para hallar el tempo adecuado en su juego, particularmente porque su servicio no funcionó con la eficacia habitual, lo que representó una desventaja ante un adversario tan combativo como Munar. No obstante, el tenista mallorquín comenzó a mostrar signos de fatiga física conforme avanzaba el segundo set, el cual perdió por 6-3, y prácticamente se desvaneció en el tercer parcial, donde Alcaraz dominó con un 6-1.
El ex número uno del mundo, quien esta temporada estuvo ausente más de cuatro meses debido a una lesión en la muñeca y reapareció en el pasado US Open a finales de agosto, ya había mostrado ciertas debilidades en sus partidos previos, como en su debut en la capital japonesa frente al estadounidense Alex Michelsen, clasificado en el puesto 35.
«No estoy seguro de lo que sucedió en el primer set. Siento que me cuesta cada primer set», confesó Alcaraz después del partido. «Pero me alegra la forma en que siempre logro regresar al juego», agregó Alcaraz, quien explicó que intentó «aguantar» hasta poder tomar la iniciativa a partir del segundo set: «Conseguí dos quiebres que me ayudaron a ganar algo de confianza y a jugar de manera más ofensiva».