Carlos Alcaraz ha afirmado estar preparado para defender su título en el Abierto de Estados Unidos, reconociendo que su retorno a la competición en un Grand Slam tras una prolongada inactividad representa un reto considerable. El tenista español, quien se recuperó de una lesión en la muñeca, expresa confianza en su preparación y en su equipo, a pesar de las dudas sobre su ritmo de juego.
REDACCIÓN DEPORTES.- Tras un largo periodo sin competir, Carlos Alcaraz confirmó el viernes su disposición para revalidar su campeonato en el Abierto de Estados Unidos, aun cuando retornar en un torneo de esta magnitud implica una dificultad adicional. “Sé que llegar al US Open y disputar encuentros a cinco sets, por primera vez después de tanto tiempo, es verdaderamente un reto”, declaró el notable tenista español durante su conferencia de prensa previa al evento en Nueva York. “En cuanto a la preparación y otros aspectos, quizás no es el momento óptimo”, añadió. “No fue una decisión sencilla. Simplemente realicé todo lo necesario para estar a punto”.
Alcaraz, bicampeón del US Open, no ha participado en torneos desde que sufrió una lesión en la muñeca derecha el 16 de abril en Barcelona. Este incidente interrumpió su excelente inicio de temporada, en el que se coronó por primera vez en el Abierto de Australia, convirtiéndose en el tenista más joven en ganar los cuatro torneos de Grand Slam. Alcaraz tuvo que ausentarse de Roland Garros y Wimbledon, y regresa justo a tiempo para la última gran cita del US Open, donde no se enfrentará a su principal oponente, el italiano Jannik Sinner, debido a una lesión de rodilla.
“Es un poco extraño. No nos veremos por seis o siete meses, pero le deseo lo mejor”, comentó Alcaraz sobre Sinner, con quien ha compartido la mayoría de los títulos de Grand Slam desde 2024. “Ojalá tenga una muy buena recuperación y podamos verlo de nuevo en la cancha, en su mejor nivel, una vez más”, expresó. Respecto a su propia recuperación, Alcaraz manifestó confiar en las sensaciones de sus intensas sesiones de entrenamiento, aunque la verdadera prueba será el inicio de la competición a partir del domingo.
“Venir aquí a practicar con estos jugadores para experimentar la competencia de nuevo es una auténtica prueba”, indicó Alcaraz, para quien lo más complicado ha sido controlar sus propios miedos a una recaída. “Debo confiar en mi equipo, que me asegura que todo saldrá bien. Así que solo tengo que salir a dar el cien por ciento”, afirmó. “Estoy esforzándome por alejarme de ese temor y jugar con normalidad”.
– Zverev se quita presión –
Alcaraz, segundo cabeza de serie del US Open detrás del alemán Alexander Zverev, comenzará su participación en primera ronda contra el ruso Roman Safiullin. Su exigente camino podría incluir posibles enfrentamientos en cuartos de final contra el estadounidense Ben Shelton o el francés Arthur Fils, quienes ganaron este mes los Masters 1000 de Montreal y Cincinnati, y el serbio Novak Djokovic en semifinales. Como preámbulo, Alcaraz saltó el martes a la pista central para formar una destacada pareja con Serena Williams en el torneo de dobles mixto. El jugador murciano mostró destellos de su habilidad, pero por momentos pareció falto de ritmo y sin la potencia habitual en su saque.
Aunque una versión limitada de Alcaraz sería un gran alivio para ellos, sus adversarios no se atreven a descartar las posibilidades del actual campeón. “Si logras superar los primeros partidos, empiezas a sentirte bastante bien”, declaró el estadounidense Taylor Fritz. “Y en ese punto no hay razón por la que no pueda encontrar su mejor versión y jugar realmente bien”. “Quizás esté un poco falto de ritmo en el primer o segundo partido, pero una vez que supere eso, creo que sin duda será un aspirante al título”, coincidió Zverev, quien intentó despojarse de la presión de ser el primer cabeza de serie. “Tengo la sensación de ser uno de los 128 favoritos en este torneo”, bromeó el germano, quien en junio ganó su primer Grand Slam en Roland Garros pero este mes obtuvo resultados decepcionantes en Montreal y Cincinnati. “Una vez que ganas un Grand Slam, quieres ganar más. Quieres jugar tu mejor tenis cada vez que pisas una cancha”, explicó. “Tengo la sensación de que lo logré después de Roland Garros y luego no lo conseguí en los dos últimos torneos. Pero siento que mi juego está regresando y que mejora con cada entrenamiento”.