Tarik Skubal experimentó un conmovedor retorno al Comerica Park, donde, a pesar de la emotividad inicial, demostró su superioridad en el montículo, ahora vistiendo la camiseta de Los Ángeles. El lanzador, quien dedicó siete temporadas a los Tigers, brilló durante seis entradas, permitiendo solo cuatro hits y una carrera, mientras ponchaba a siete sin otorgar boletos en la victoria de los Dodgers.
Tarik Skubal tuvo un regreso cargado de sentimientos al Comerica Park, pero una vez que el juego comenzó, dejó de lado las emociones y nuevamente demostró su gran habilidad desde el montículo, esta vez con la indumentaria de Los Ángeles. El pitcher, quien jugó siete temporadas con los Tigers, trabajó durante seis episodios en los que concedió cuatro imparables y una carrera, además de abanicar a siete bateadores sin regalar bases por bolas. Realizó 83 lanzamientos, 56 de ellos strikes, en el triunfo de los Dodgers por 2-1 sobre Detroit.
Previo al encuentro, los seguidores de los Tigers recibieron a Skubal con una ovación de pie mientras se mostraba un video en su honor. El lanzador no pudo contener las lágrimas y se veía visiblemente afectado durante su vuelta al estadio donde forjó una parte importante de su carrera. La situación cambió al iniciarse el partido. Skubal escuchó algunos abucheos, pero esto no pareció afectar su rendimiento. Tras permitir un doblete en el primer inning, retiró a 12 bateadores de forma consecutiva.
La única anotación que permitió llegó en la quinta entrada, cuando Eduardo Valencia abrió con un doblete y luego marcó gracias a un triple de Max Clark con dos outs. Uno de los principales recursos de Skubal durante su actuación fue el cambio de velocidad. Los bateadores de Detroit tuvieron serias dificultades para conectar ese lanzamiento, que también fue responsable de cinco de sus siete ponches.
Skubal llegó al partido con cuatro aperturas previas con los Dodgers y había aumentado su confianza progresivamente desde su arribo a Los Ángeles. Antes de regresar a Detroit, había conseguido su primera victoria con el equipo después de abanicar a 11 bateadores. Aunque no obtuvo la decisión en el partido del viernes, el lanzador volvió a exhibir el nivel que lo convirtió en uno de los abridores más destacados de la Liga Americana y ganador de dos premios Cy Young.