El Villarreal obtuvo su primera victoria de la temporada al remontar un partido contra el Málaga, que se había adelantado en el marcador. El equipo castellonense mostró un dominio superior, especialmente en la segunda mitad, para asegurar un triunfo contundente por 1-3. Este resultado marca un punto de inflexión para el Villarreal en el inicio de la campaña.
El Villarreal consiguió su primera victoria de la temporada (1-3) tras remontar un partido contra el Málaga, en lo que fue su mejor actuación del año. El Málaga se había puesto en ventaja con un gol de Carlos Dotor, pero finalmente cedió ante la superioridad del equipo de Castellón.
El Villarreal comenzó el encuentro con mucha intensidad, ejerciendo un fuerte dominio físico en el mediocampo. En contraste, el Málaga se mostró algo contenido y tuvo dificultades para iniciar sus jugadas de ataque desde la defensa.
Con el paso de los minutos, el Málaga fue adaptándose al ritmo del juego. En un rápido contragolpe, el centrocampista David Larrubia asistió a Juan Cruz por la banda derecha, quien centró el balón para que Carlos Dotor rematara. Su disparo, tras un ligero desvío en un defensor, descolocó al portero Peter Gulácsi.
Los locales tomaron la delantera en el marcador de manera inesperada, con su primer y único disparo a puerta hasta ese momento. El Villarreal reaccionó inmediatamente, acorralando al equipo rival en su área y generando oportunidades claras para empatar a través de Moleiro, Akhomach y Ayoze.
En una incursión de Akhomach por la derecha, su centro fue rematado sin oposición por Alberto Moleiro en el área pequeña, estableciendo el 1-1. El conjunto castellonense cobró más fuerza hacia el final de la primera mitad y, en un ataque decisivo en el tiempo añadido, Pape Gueye, quien había sustituido al lesionado Santi Comesaña, aprovechó una asistencia de Ayoze para dar la vuelta al marcador.
El Villarreal mantuvo su intensidad, a pesar de los cambios realizados por el Málaga. Estuvo cerca de sentenciar el partido con un cabezazo de Ayoze, pero el portero Alfonso Herrero y el central Ángel Recio evitaron el gol. Posteriormente, el delantero georgiano Georges Mikautadze estrelló un remate en el poste.
El encuentro quedó sentenciado en el minuto 85, cuando el árbitro Miguel Ángel Ortiz señaló un penalti a favor del Villarreal por una falta sobre Maciá. Gueye convirtió la pena máxima, estableciendo el definitivo 1-3.