Yele, la talentosa cantante de música cristiana e hija de Wisin, ha compartido su experiencia sobre cómo su fe y su carrera han influido en su vida personal y en la relación con su padre. A pesar de las presiones y expectativas generadas por ser 'hija de' una estrella, Yele se ha mantenido firme en su propósito de transmitir mensajes de fe, destacando su esfuerzo individual y su deseo de acercar a su padre a Dios a través de su música.
Tiene 18 años, pero sus convicciones son muy firmes y su fe es inquebrantable. Yele, la artista reconocida por su talento en la música cristiana, es también hija de la reconocida estrella internacional, Wisin. Este detalle no la ha detenido en su camino, pero sí ha provocado que las cosas no siempre sean sencillas, contrariamente a lo que muchos podrían pensar.
Ser ‘hija de’ puede abrir ciertas puertas, pero a la vez cerrar muchas otras y, sobre todo, generar comparaciones y expectativas que no corresponden con la realidad. Su padre nunca le indicó que, por ser él artista, ella debía seguir el mismo camino. “Nunca fue así”.
Durante una entrevista en el podcast de Jaydan, Yele confesó haber experimentado una presión “bien brutal, todo el tiempo”. “La gente asume que soy la hija de Wisin y que ya lo tengo todo, o que todo fue un plan. La gente no ve lo que sucede detrás”, expresó la intérprete de su reciente lanzamiento musical, “Voy con Jesús”, en colaboración con Álex Zurdo.
Los comentarios en sus redes sociales son mayoritariamente positivos, elogiando su voz y su proyecto dedicado a Dios. Sin embargo, persiste la misma frase recurrente que atribuye su éxito a su posición. “Sí, Dios me bendijo con que él fuera un artista para que me ayudara como papá, pero también hay un esfuerzo de mi parte, yo tengo que ir al estudio, él no graba por mí, él no va a la universidad por mí, él no estudia por mí, no trabaja por mí. Soy yo la que está ahí”, enfatiza.
Desde muy joven, Yele ha tenido clara su dirección. Jesús y su fe son el centro de sus canciones, con el propósito de transmitir su mensaje y llevarlo a muchos corazones, incluyendo el de su padre. “Dios es el que se mueve, Dios es quien orquesta todo”, explica la joven puertorriqueña. “El Señor me está usando a mí para que él también se acerque a Dios”.
Aunque el mundo entero percibe a Wisin como una de las grandes figuras musicales del momento, ella tiene una perspectiva diferente. “Yo lo veo como mi papá y cómo se está acercando al Señor, cómo su vida personal honra al Señor y cómo él es como papá, como esposo, o como amigo. Yo no le veo como un artista regular”, comenta en esta entrevista, donde subraya su admiración por el esfuerzo y el talento de su progenitor.
Yele ha optado por el camino de la música, pero con un estilo distinto. Hace casi dos años, lanzó su primer tema “Revélate” junto al artista Caleb D Steidel, con el cual la joven creó y consolidó su comunidad. Su voz y su declaración de amor a Dios han continuado compartiendo su mensaje a través de la música desde entonces.
Hoy, su propósito es aún más amplio, tanto en el ámbito profesional como en el personal. Ser ella quien contribuya a reafirmar la fe de su padre es también uno de los grandes logros que valora y que forman parte de este camino que ha elegido.