Un juez federal ha ordenado a Justin Baldoni pagar más de 400.000 dólares en honorarios de abogados y costas judiciales a Blake Lively, una cifra significativamente menor a lo solicitado por la actriz. Esta resolución pone fin a una disputa legal que inició con acusaciones de acoso sexual y una demanda por difamación de Baldoni, destacando la complejidad del caso y la aplicación de una ley californiana para proteger a quienes denuncian.
Un juez federal ha concedido a la actriz Blake Lively aproximadamente 407.000 dólares en concepto de honorarios de abogados y costas judiciales, en el marco de su litigio legal con el director y actor Justin Baldoni. Esta cantidad representa apenas el 5% de los más de ocho millones de dólares que Lively había solicitado inicialmente.
El juez Lewis Liman, del tribunal federal de Nueva York, estableció la compensación en 363.245 dólares para honorarios de abogados y 44.206 dólares para costas. En su dictamen, el magistrado determinó que Lively solo tenía derecho a los honorarios “razonables” derivados de su defensa frente a la demanda por difamación interpuesta por Baldoni.
El juez reconoció que las tarifas de los abogados de la actriz no eran “irrazonables” considerando la complejidad del caso, pero concluyó que “el número de horas por las que Lively solicita reembolso es irrazonable”. Además, señaló que la documentación presentada era incompleta, ya que no se habían aportado las facturas originales.
La suma adjudicada duplica la cantidad que recibió The New York Times por defenderse de la demanda por difamación que Baldoni también presentó contra el diario, la cual fue desestimada por los tribunales.
El origen del conflicto entre ambos se remonta a diciembre de 2024, cuando Lively interpuso una denuncia ante el Departamento de Derechos Civiles de California. En ella, acusaba a Baldoni y a Wayfarer Studios de haber orquestado una campaña de desprestigio en línea como represalia por sus quejas sobre acoso sexual durante la filmación de la película “Romper el círculo”.
Baldoni respondió con una demanda por difamación de 400 millones de dólares contra Lively y su esposo, el actor Ryan Reynolds, a quienes acusó de inventar alegaciones para apropiarse del control creativo de la película.
Tras 18 meses de batalla judicial, las partes alcanzaron un acuerdo extrajudicial el pasado mes de mayo, semanas antes de que diera inicio el juicio federal. El único punto pendiente era la cuestión de los honorarios legales, la cual ha sido resuelta ahora por el juez Liman.
Bryan Freedman, abogado de Baldoni, celebró la decisión judicial. “El veredicto es una victoria significativa para mis clientes y envía un mensaje claro de que, sin importar cuán poderoso se sea, el tribunal no es un lugar para aprovecharse de la ley en beneficio propio”, declaró Freedman a Page Six.
Por su parte, los abogados de Lively, Esra Hudson y Michael Gottlieb, ofrecieron una interpretación diferente del resultado. “Justin Baldoni y las partes de Wayfarer perdieron su demanda retaliatoria sin mérito de 400 millones de dólares, que dos tribunales distintos consideraron diseñada para silenciar a Blake Lively y a otros. Este primer reconocimiento de honorarios bajo esta ley de California es histórico”, afirmaron al citado medio.
Añadieron: “El caso de Blake Lively nunca fue una cuestión de dinero, sino de responsabilidad. Ella corrió el velo para otras víctimas y sentó un precedente para que otras personas denuncien conductas similares”.
Lively buscaba una compensación bajo una ley californiana de 2023, diseñada para desincentivar demandas por difamación consideradas frívolas contra personas que denuncian acoso o agresión sexual. La actriz había solicitado inicialmente daños triples y punitivos, pero el propio juez Liman descartó esa posibilidad en una resolución previa, al señalar que no estaban disponibles bajo la ley federal.
Es importante destacar que ninguna de las dos partes recibió compensación económica en el acuerdo extrajudicial de mayo. Fuentes cercanas al caso indicaron que los equipos legales de ambos percibieron en conjunto aproximadamente 60 millones de dólares a lo largo de todo el proceso.