El reconocido cantante Cristian Castro ha compartido abiertamente sus sentimientos de frustración, tristeza y la percepción de una libertad disminuida a medida que avanza en edad. Durante una reciente entrevista con el grupo Matisse, el artista expresó su anhelo por una relación estable y su deseo de simplificar su vida, a la vez que reflexionó sobre la contradicción entre su mejora vocal y su creciente desánimo personal.
Cristian Castro se describió como un hombre que experimenta una tristeza creciente, una disminución de la libertad y una frustración persistente debido a la incapacidad de establecer una relación estable. Durante una entrevista con el grupo Matisse, el cantante abordó su estado de ánimo, las restricciones que percibe fuera de los escenarios y su anhelo de contraer matrimonio.
El intérprete compartió sus sentimientos de soledad y las limitaciones que enfrenta en actividades cotidianas, como pasear por el Centro Histórico de la Ciudad de México. Asimismo, reconoció que la tristeza se había intensificado en los últimos meses.
Durante la conversación, Cristian Castro afirmó que su vida privada no siempre coincidía con lo que proyectaba en el escenario. Aunque sus presentaciones podían irradiar energía y humor, señaló que su estado emocional era diferente. “Me siento menos libre y menos feliz”, respondió cuando los miembros de Matisse le preguntaron cómo se sentía a sus 50 años.
El cantante explicó que su presente estaba marcado por cuestionamientos sobre sus decisiones, su comportamiento y las expectativas que no había logrado materializar.
Cristian Castro admitió haber perdido parte de la libertad que disfrutaba en etapas anteriores de su vida. Manifestó su deseo de simplificar su rutina y retomar actividades que antes le resultaban naturales. “Estoy un poco atrapado en mis propias resoluciones, en mi conducta. Creo que pudiera mejorar muchísimo más”, comentó el cantante durante la charla.
El artista lamentó no haber podido llevar la vida sencilla que imaginaba. “No he podido ser simple, quisiera simplificarme muchísimo más como antes y eso me quita libertad”, afirmó.
Castro detalló que algunas personas cercanas y sus seguidores habían notado su estado de ánimo. Según su relato, frecuentemente le preguntaban por qué se veía triste o si algo le sucedía. “Gente me pregunta: ‘¿Por qué estás triste? Te ves como triste, ¿estás triste?’. Yo le digo: ‘Pues sí, yo no me siento bien’”, relató el intérprete de “Por amarte así”.
El cantante sostuvo que la tristeza había sido una emoción recurrente en su concepción de la música. Dijo que no solo se manifestaba en su vida personal, sino que también influía en sus interpretaciones y en la forma en que abordaba las canciones románticas. “Me gusta la tristeza, la aprovecho y la necesito y la aplico mucho”, declaró. “Siempre estoy con ganas de estar triste. Pero me ha abordado últimamente bastante fuerte”.
Castro describió la melancolía como una herramienta que utilizaba al cantar. Explicó que su repertorio había estado ligado durante años a historias de desamor, vínculos afectivos e intensidad emocional. “Mis canciones, todo lo agarro muy intenso”, dijo. Para el artista, esa intensidad se había convertido en una característica distintiva de su carrera, aunque reconoció que en ese momento ya no podía separarla de un estado de ánimo que le resultaba pesado fuera del ámbito laboral.
La conversación adquirió un tono más íntimo cuando el cantante contrastó su estabilidad vocal con su situación emocional. Aseguró que, en los últimos años, había enfrentado dudas sobre su voz y su capacidad para cumplir con las exigencias de sus canciones.
Castro recordó que se cuestionaba por qué en ciertos momentos no encontraba su voz. Mencionó que incluso pensaba en aspectos cotidianos, como lo que había comido o si había consumido demasiado helado, para explicar los cambios. “Yo no me siento bien, pero vocalmente pareciera que estoy mejorando a comparación a otros años”, comentó.
El cantante precisó que notaba una recuperación en su desempeño vocal, aunque no necesariamente al nivel que alcanzó en décadas anteriores. “De ánimo estaba mejor en años pasados, pero vocalmente no. Y ahora de ánimo estoy mucho, mucho peor, pero estoy mejorando vocalmente”, añadió. La contradicción entre ambas esferas de su vida fue uno de los puntos centrales de la entrevista.
Castro celebró sentirse más seguro al cantar, pero reconoció que la tristeza había aumentado a medida que recuperaba parte de su confianza vocal. Cuando Melissa Robles le comentó que lo había visto libre, emocionado y disfrutando en el escenario durante un concierto en Guadalajara, Cristian Castro respondió con una frase que provocó risas entre los presentes. “Pues era actuación”, dijo. Después insistió: “Era falso, era falso. Estoy hasta la mierda”.
Aunque el comentario se hizo en tono de broma, el cantante volvió a señalar que había atravesado una etapa emocional complicada. Incluso se describió como parte de un grupo de artistas que, a su juicio, pueden enfrentar momentos de confusión y soledad. “Yo diría que somos el 50% los que estamos delirantes”, comentó. “Y yo soy parte de ese sector”.
Castro aclaró que no quería presentar la idea como una condena para los cantantes. Reconoció que existían colegas que encontraban estabilidad y una dirección clara, pero señaló que él no sentía haber llegado a ese punto.
El cantante también habló de los lugares y hábitos que echaba de menos. Durante la conversación con Matisse, mencionó que le gustaba recorrer zonas populares de la Ciudad de México y visitar sitios que frecuentaba en su juventud. “Hoy me hubiese gustado ir al centro”, expresó Cristian Castro. En particular, mencionó a San Ildefonso como uno de los espacios que le interesaba visitar.
El artista afirmó que disfrutaba acercarse a espacios cotidianos, plazas y colonias populares. “Me gusta mucho lo popular a mí”, afirmó. Castro no detalló las razones específicas por las que ya no podía hacerlo con la misma facilidad. Su comentario se centró en la sensación de tener limitaciones que no enfrentaba antes y en el deseo de recuperar esa espontaneidad. “¿Por qué no tengo esa libertad?”, cuestionó. Luego describió cómo le afectaba esa percepción: “Me siento castigado. En ese aspecto me siento bastante castigado”.
El hijo de Verónica Castro explicó que extrañaba la posibilidad de salir sin preocuparse demasiado por el entorno, la exposición pública o las consecuencias. Esta frase complementó su explicación sobre sentirse menos libre. Cristian Castro ha estado expuesto a la atención pública desde su infancia debido a su familia y a la carrera musical que inició siendo joven.
Otro de los puntos centrales de la entrevista fue el tema de las relaciones. Cristian Castro afirmó que el amor, la pareja y el matrimonio habían sido objetivos constantes en su vida, pero admitió no haber encontrado la manera de mantenerlos. “Qué cabrón tener pareja. Qué padre, ¿no? Porque te salvan de todo”, comentó mientras conversaba con los integrantes de Matisse.
El cantante reconoció que se encontraba en una etapa de desesperación por seguir soltero. Dijo que la pareja había sido una meta importante para él y que no comprendía por qué no podía consolidar una relación estable. “Estoy un poco ya en desesperación de no saber por qué exactamente me encuentro solo”, confesó.
Castro sostuvo que el matrimonio representaba una aspiración que nunca había dejado de imaginar. Para él, la idea de construir una relación estable estaba por encima de otros intereses, incluso de los proyectos musicales que había desarrollado a lo largo de su carrera.