El reconocido cineasta Alfonso Rodríguez compartió un emotivo mensaje en redes sociales tras el fallecimiento de Elizabeth Ruiz, madre de uno de sus hijos. El productor expresó su profundo dolor y brindó un conmovedor apoyo a su hijo Andrés, quien enfrenta la irreparable pérdida de su madre. Sus palabras reflejan el deseo de un padre de aliviar el sufrimiento de su hijo en un momento tan difícil.
El cineasta Alfonso Rodríguez recurrió a sus plataformas digitales para manifestar el pesar que siente tras el fallecimiento de la actriz Elizabeth Ruiz, quien fue su expareja y madre de uno de sus hijos. El productor dedicó unas conmovedoras palabras de respaldo y consuelo a su hijo, quien atraviesa uno de los momentos más difíciles de su existencia.
«¿Cómo puede un progenitor asumir el sufrimiento de un hijo para eximirlo de padecerlo? ¿Cómo puede uno decir: “Dame ese dolor a mí. Permíteme cargarlo yo”? Existen penas que experimentamos en múltiples ocasiones a lo largo de la vida, y otras que irrumpen una sola vez y nos transforman para siempre», así comenzó Rodríguez su mensaje, donde compartió sus emociones luego de la dolorosa pérdida.
El productor continuó señalando que «podemos tener hermanos, abuelos, hijos, amigos, adversarios, conocidos… En ocasiones, incluso, más de un gran amor. Pero madre solo existe una. Padre solo existe uno. Y hoy mi hijo Andrés se enfrenta a una de esas aflicciones incomparables: la partida de su madre».
«Hijo, si tuviera la capacidad de arrancarte ese sufrimiento del alma y depositarlo en la mía, lo haría sin titubear. Si pudiera padecerlo por ti para que no tuvieras que sentirlo, lo haría mil veces. Pero como me es imposible, solo puedo recordarte algo: no estás solo. Perdiste a tu madre, y ese espacio jamás podrá ser ocupado por nadie. No obstante, cuentas con un padre que te adora y un padre 2.0 que también te adora. Tienes hermanas y hermanos que te quieren, tienes familia, tienes sobrinos que crecerán amándote y nos tienes a todos nosotros acompañándote», manifestó.
De igual modo, le solicitó a su hijo que llore «cuanto necesites llorar. Extraña todo lo que debas extrañar. Guarda a tu madre en ese lugar donde nadie puede arrebatártela: en tus recuerdos, en lo que te enseñó, en quien eres y en todo lo que de ella perdurará eternamente en ti. Te queremos, Andrés. No estás solo. Y mientras nosotros estemos aquí, nunca lo estarás».