Luis Alberto Cabrera, un director de fotografía dominicano con una trayectoria internacional destacada y un premio Emmy en su haber, es el talento visual detrás de «La fábrica de bodas». Esta comedia migrante, dirigida por Francis “El Indio” Disla, se estrenó globalmente en Nueva York y llegará a los cines dominicanos el 24 de septiembre. Cabrera, cuya carrera comenzó en 1995, aporta su experiencia y visión artística a esta producción que explora con humor las vicisitudes de un inmigrante latino en Nueva York, marcando un nuevo hito en su prolífica filmografía.
El director de fotografía, galardonado con un Emmy y con una carrera que comenzó en 1995, es el responsable de la dirección de fotografía de la comedia migrante de Francis “El Indio” Disla, «La fábrica de bodas», la cual Aldea Estudio estrenará en los cines dominicanos el 24 de septiembre, después de su lanzamiento mundial en Nueva York.
Antes de dirigir su cámara hacia las calles de Washington Heights para «La fábrica de bodas», Luis Alberto Cabrera ya había llevado su trabajo fotográfico a la selva guatemalteca y al epicentro del debate político caribeño. El director de fotografía dominicano, quien reside en Estados Unidos, inició su trayectoria profesional en 1995 y cuenta con más de tres décadas de experiencia. En 2007, recibió un premio Emmy por un documental sobre la civilización maya en Guatemala, un reconocimiento que impulsó su proyección a nivel internacional.
Esta notable trayectoria lo ha llevado ahora a participar en «La fábrica de bodas», la nueva comedia de Francis “El Indio” Disla, una producción de Aldea Estudio que narra con humor las vivencias de un inmigrante latino en Nueva York. Su contribución añade un nuevo título a una carrera que conecta historias dominicanas con producciones de alcance global. Su labor posiciona la fotografía en la intersección entre la visión del director, las interpretaciones actorales y los escenarios donde se desarrolla una trama impregnada de humor, afectos y la búsqueda de oportunidades: la de Alex (Kuno Becker), un inmigrante mexicano indocumentado que, ante la amenaza de deportación, se ve envuelto en un matrimonio de conveniencia con Connie (Jenna Wheeler-Hughes). Cheddy García y Fausto Mata forman parte de un elenco que reúne talento de diversas nacionalidades.
La película tuvo su estreno mundial el pasado 5 de agosto en el United Palace de Washington Heights, sirviendo como filme de apertura de la decimoquinta edición del Dominican Film Festival in New York, antes de llegar a las salas de cine dominicanas el 24 de septiembre, distribuida por Caribbean Films Distribution. Entre las opiniones de los asistentes a esa primera función, destacaron los elogios a la calidad de la fotografía, resaltando el significativo aporte visual de Cabrera dentro del trabajo colectivo de la película.
El caso de «La fábrica de bodas» no es un evento aislado en la carrera de Cabrera, que también incluye el proyecto sobre el asalto al Banco del Progreso. El cineasta también fue el director de fotografía de «July 7: ¿Quién mató al presidente de Haití?», un thriller sobre el magnicidio de Jovenel Moïse que se estrenó en más de cien salas en Estados Unidos. Estos trabajos conectan su recorrido con historias inspiradas en acontecimientos que han marcado a República Dominicana y al Caribe. Su obra también ha sido presentada en plataformas como HBO Max y Amazon Prime, incluyendo el largometraje «A tu lado», dirigido por el peruano Martín Casapia Casanova. Este año se suman a su agenda los estrenos de «Voces rotas» y «Lloronas», expandiendo una filmografía que abarca diversos géneros y contextos.
Para Cabrera, la exhibición de «La fábrica de bodas» en las pantallas dominicanas representa una nueva oportunidad para acercar a su país de origen un trabajo que ya ha circulado por festivales y plataformas internacionales, y para visibilizar un oficio que, escena a escena, contribuye a definir la experiencia del espectador al ver una película. A partir del 24 de septiembre, el público dominicano podrá disfrutar en la gran pantalla de esa distintiva firma visual que Luis Alberto Cabrera ha cultivado desde 1995 y que hoy añade las historias de Washington Heights a su trayectoria cinematográfica.