El reconocido actor Brad Pitt desató la euforia en San Sebastián al dedicar media hora a saludar y fotografiarse con cientos de fans que lo esperaban en el hotel María Cristina. Vestido de manera casual y mostrando gran amabilidad, Pitt atendió a sus admiradores bajo un sol radiante, generando un ambiente de gran expectación. El actor presentará la película 'Heart of the Beast' en el Festival de San Sebastián, aprovechando también para hacer turismo, como ya hizo en su visita de 2009.
San Sebastián.- Brad Pitt generó un gran entusiasmo a su llegada este domingo al hotel María Cristina de San Sebastián, donde cientos de admiradores lo esperaban, equipados con teléfonos y cuadernos, con la esperanza de conseguir un autógrafo o una fotografía del actor. Pitt accedió a los deseos de sus seguidores, dedicando media hora a saludar y atender al público que lo aguardaba con impaciencia.
El actor, quien descendió del vehículo que lo trasladó al hotel donostiarra poco después de las 13:00 horas, vestía una chaqueta azul, un pantalón gris marengo y zapatillas amarillo flúor, mostrando una actitud amable desde el primer instante. La multitud, que en algunos casos había esperado durante horas, reaccionó a la aparición del actor con una explosión de gritos de ‘¡Brad, Brad, Brad!’ y peticiones de ‘selfies’.
Bajo un sol resplandeciente, Pitt atendió con paciencia y una sonrisa las solicitudes de sus admiradores, quienes quedaron encantados con la cordialidad de la estrella.
Alrededor de las 13:30 horas, Pitt saludó al director del Festival, José Luis Rebordinos, y se dirigió al interior del hotel, no sin antes enviar un beso a la multitud.
Brad Pitt tiene previsto presentar en el Festival de San Sebastián la película ‘Heart of the Beast (En el corazón de la bestia)’, dirigida por David Ayer, la cual está programada en la Sección Oficial fuera de concurso. Sin embargo, su proyección junto al equipo de la película no será hasta el miércoles, lo que le brinda al actor estadounidense tiempo suficiente para realizar actividades turísticas.
Ya en su visita anterior, en 2009, aprovechó las últimas horas en San Sebastián para visitar Chillida Leku, resguardado bajo un paraguas, en una jornada muy distinta a la soleada de este domingo. En aquella ocasión, tomó numerosas fotografías de las obras del escultor vasco, cuya familia le obsequió con tres libros de Chillida editados en inglés.