El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha vuelto a impulsar la idea de que una mujer de América Latina y el Caribe asuma el puesto de secretaria general de la ONU. Esta propuesta, que España ha defendido durante un tiempo, busca promover la igualdad de género y la representación regional en la organización, que nunca ha sido dirigida por una mujer en sus ocho décadas de existencia.
El líder del ejecutivo español, Pedro Sánchez, utilizó el tramo final de la gestión de António Guterres para reafirmar una iniciativa que España ha estado promoviendo por varios meses: que una figura femenina de la región de América Latina y el Caribe sea la siguiente secretaria general de la Organización de las Naciones Unidas. Sánchez conectó esta solicitud con la promoción de la paridad de género y argumentó que es el momento propicio para que una mujer ocupe, por primera vez, la Secretaría General de la ONU, tras ochenta años de trayectoria de la entidad.
Durante su intervención en Nueva York, también aseguró que la equidad entre hombres y mujeres representa, en su perspectiva, una causa ligada a los derechos fundamentales. Hasta ahora, ninguna mujer ha estado al frente de las Naciones Unidas. América Latina, por su parte, no ha ostentado la Secretaría General desde el peruano Javier Pérez de Cuéllar, quien desempeñó la función entre enero de 1982 y diciembre de 1991.
La sucesión de Guterres, cuyo segundo periodo termina a finales de 2026, se lleva a cabo en el contexto de una discusión más amplia acerca de la representación geográfica, la igualdad de sexos y la habilidad de las Naciones Unidas para ajustarse a un panorama global muy diferente al de su establecimiento en 1945. El procedimiento determina que el Consejo de Seguridad sugiere a un postulante y la Asamblea General formaliza después la designación.