León XIV Realiza Visita Oficial a Francia Después de 18 Años

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El papa León XIV ha llegado a Francia para una visita de cuatro días, marcando la primera ocasión en 18 años que un pontífice visita el país. Durante su estancia, abordará temas cruciales como los desafíos de la inteligencia artificial, la eutanasia y los abusos sexuales dentro de la Iglesia, además de participar en encuentros masivos con los fieles.

El papa León XIV arribó este viernes a Francia para una estancia de cuatro jornadas, durante la cual, además de interactuar con multitudes, discutirá sobre los retos que presenta la inteligencia artificial, el tema de la eutanasia y los casos de abusos sexuales en el ámbito eclesiástico. Las campanas de las iglesias francesas sonaron por siete minutos después de que el avión del pontífice, de origen estadounidense-peruano y con abuela paterna francesa, aterrizara cerca de París, poco antes de las 08H00 GMT.

Con una sonrisa, León XIV fue recibido por el presidente Emmanuel Macron y su esposa Brigitte, vestida de negro, con honores militares. Esta es la primera visita de un líder vaticano a París desde la que realizó Benedicto XVI en septiembre de 2008. Al descender del avión, saludó y bendijo a los niños y jóvenes presentes en la terminal aérea. “Viajo a Francia, como a otras partes del mundo, en mi rol de seguidor de Jesucristo, con el deseo de anunciar la paz, la paz de Cristo en todo el planeta”, manifestó el Papa a bordo de la aeronave.

Para Andrée Estienne, una jubilada de 76 años, esta visita “aporta tranquilidad en un mundo agitado”. “Podremos estar unidos, congregados a su alrededor”, comentó esta católica a la AFP, frente a la iglesia parisina de Saint-Eustache.

Interrogado en el avión sobre el resurgimiento de la devoción católica en Francia, donde los bautismos están en aumento, León XIV celebró esta “necesidad espiritual”. Desde el aeropuerto, el Papa se dirigió directamente al Palacio del Elíseo, sede presidencial, donde pronunciará sus primeras palabras en Francia como guía espiritual de 1.400 millones de católicos. Posteriormente, visitará la Unesco, en un contexto de creciente preocupación por la IA.

Macron tiene previsto entregarle, entre otros obsequios, una réplica parcial de uno de los nuevos vitrales de la catedral de Notre-Dame y un “fragmento de ADN sintético” sobre el cual se colocó “un ejemplar único” del Evangelio. A continuación, tendrá lugar el primer recorrido en su papamóvil a lo largo de 2,5 kilómetros por las calles del centro de París hasta Notre-Dame, en un día de temperaturas veraniegas.

“Estamos muy contentos de estar cerca de él y transmitirle nuestra alegría”, afirmó Carmen Quintana, una “emocionada” jubilada de 71 años y vicemayordoma de la Hermandad peruana de Cargadores del Señor de los Milagros de París. Su hermandad convocó a la comunidad latinoamericana a recibir con “banderas, música y baile” al pontífice, quien en noviembre viajará a Uruguay, Argentina y Perú.

Su visita a Notre-Dame, donde oficiará una oración junto a religiosos, será la primera de un pontífice desde la reconstrucción de esta joya del arte gótico tras el incendio de 2019. Al igual que en España en junio, la jornada concluirá con una vigilia con jóvenes en el emblemático Estadio de Francia, al norte de París, donde se esperan 80.000 participantes de entre 17 y 35 años, además de música pop y diálogos con León XIV.

Esta visita de tres etapas –París, Lourdes y Metz– contará con un gran despliegue de 15.000 policías y gendarmes y tendrá un costo de 27 millones de euros (aproximadamente 30 millones de dólares). Desde la acogida de migrantes hasta la paz en Europa, el pontífice abordará una amplia variedad de temas, siete meses antes de una elección presidencial francesa muy abierta, donde la extrema derecha lidera las encuestas.

“La llegada del papa me proporciona tranquilidad en un mundo convulso. Siento que puede traer calma”, reiteró Andrée Estienne, una jubilada de 76 años.

El viaje también se produce en un momento crucial para la Iglesia en Francia, dividida entre la disminución de la práctica religiosa y el incremento de los bautismos de jóvenes durante los últimos cinco años, un fenómeno que despierta la curiosidad del papa.

“Tener una presencia que te guíe facilita la supervivencia en este mundo. Somos una generación de jóvenes en busca de sentido”, comentó a AFP Lucie De Almeida, una estudiante de 24 años cuyos padres le permitieron decidir sobre su bautismo. Se prevé que un millón de personas sigan al papa en la primera etapa de dos días en París, donde se observan carteles de bienvenida en las iglesias y ya se instaló una gran carpa para su misa del sábado en los Campos Elíseos.

“No estoy sorprendido, pero sí afortunadamente conmovido por el fervor que se está manifestando”, admitió días atrás el cardenal Jean-Marc Aveline, presidente de los obispos franceses e impulsor del viaje. La visita continuará sábado y domingo en Lourdes, donde se reunirá con víctimas de agresiones sexuales dentro de la Iglesia, y finalizará en Metz, con un discurso sobre la paz y la Unión Europea.