Nueve días después del potente sismo de magnitud 7,7 que sacudió la isla de Flores, las autoridades indonesias han actualizado las estadísticas, elevando a 100 el número de víctimas mortales y a más de 1.600 los heridos. El desastre ha dejado a más de 180.000 personas desplazadas y cerca de 74.000 edificaciones dañadas, mientras la región sigue experimentando numerosas réplicas que mantienen a la población en alerta.
Los funcionarios indonesios informaron este lunes que la cantidad de decesos se incrementó a 100 y los lesionados a 1.603, tras el movimiento telúrico de magnitud 7,7 que azotó la isla de Flores hace nueve días. Este evento ha causado el desplazamiento de más de 180.000 individuos y ha afectado a casi 74.000 construcciones en esta isla ubicada al sudeste del archipiélago.
En su más reciente informe, Suharyanto, director de la Agencia Nacional para la Gestión de Desastres (BNPB), destacó que la tierra continúa con actividad sísmica en la zona. Desde el fuerte temblor inicial del día 15, se han registrado más de 6.400 réplicas, con magnitudes que varían entre 1,1 y 6,2. Debido a estos sismos, de los cuales unos 140 han sido perceptibles para los habitantes, la ciudadanía teme volver a sus casas y miles permanecen en los centros de acogida establecidos por las autoridades, explicó Suharyanto en una conferencia de prensa.
La agencia meteorológica de Indonesia (BMKG) anticipa que los movimientos sísmicos podrían persistir durante las próximas tres o cuatro semanas antes de estabilizarse. Conforme a los datos oficiales, alrededor de 73.818 hogares y 1.915 infraestructuras públicas han sufrido daños a causa del cataclismo. La BNPB comunicó que hasta el domingo se habían distribuido casi 1.000 toneladas de artículos de ayuda humanitaria, incluyendo tiendas de campaña, colchones, alimentos y productos sanitarios, mientras que más de 500 toneladas de asistencia aún están pendientes de ser transportadas.
El epicentro del terremoto del 15 de agosto se localizó aproximadamente a 62 kilómetros al noroeste de Ende, la ciudad más grande de Flores, y a una profundidad de unos 10 kilómetros, según información del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS). Este poderoso temblor también generó olas de casi un metro de altura.
Indonesia está situada en el denominado Anillo de Fuego del Pacífico, un área caracterizada por una intensa actividad sísmica y volcánica, resultado de la convergencia de diversas placas tectónicas. El país aún conserva en su memoria el devastador sismo de magnitud 9,1 ocurrido en 2004 frente a la isla de Sumatra, que desencadenó un tsunami y provocó cerca de 167.000 muertes en Indonesia, además de aproximadamente 55.000 fallecimientos en otros trece países de Asia y África.