Ataque violento en Haití deja al menos 20 fallecidos y activa máxima alerta de seguridad

Internacionales
Un asalto perpetrado por grupos armados en una localidad al este de Puerto Príncipe ha provocado la muerte de al menos veinte personas, con reportes locales que sugieren una cifra mayor. Este trágico suceso ha llevado al Gobierno haitiano a elevar el nivel de alerta de todas sus fuerzas de seguridad, mientras la violencia persiste y la comunidad exige protección.

Al menos veinte individuos perdieron la vida a raíz de una incursión de facciones armadas durante la madrugada en un municipio situado al este de Puerto Príncipe. No obstante, algunos periódicos de la zona elevan la cantidad a cuarenta, en una matanza que impulsó al Gobierno de Haití a declarar este lunes la “máxima alerta” para todos los organismos de seguridad.

El incidente tuvo lugar en la municipalidad de Kenscoff, donde la agencia EFE documentó al menos veinte cuerpos diseminados en la porción del área a la que tuvo acceso, mientras la agresión continuaba en otros sectores del lugar. Allí, las agrupaciones delictivas prendieron fuego a múltiples residencias y vehículos, mientras algunos habitantes salieron a las calles a manifestar su indignación por la deficiente protección brindada por las autoridades.

En un comunicado posterior, el Gobierno manifestó su solidaridad con las familias de las víctimas y anunció el despliegue de las fuerzas del orden para restaurar la calma en Kenscoff, aunque no proporcionó cifras exactas sobre el número de personas asesinadas. “El Gobierno se mantiene firme. No se retirará, no cederá, no retrocederá. Kenscoff no será abandonada. Haití no será entregada a los criminales. La República prevalecerá”, concluyó la comunicación oficial.

Conforme a la información difundida por los medios locales, el número de afectados podría incrementarse a medida que prosiguen las operaciones de búsqueda en la zona, donde se registraron intensos intercambios de disparos y detonaciones que forzaron a cientos de residentes a evacuar sus hogares. La Policía intervino para repeler el ataque, en el cual también se reportaron heridos y la quema de decenas de viviendas, según los datos proporcionados por la prensa local.

Entre los blancos de las facciones armadas se encontraba un templo religioso que servía de refugio para individuos desplazados por la violencia. Asimismo, agredieron las residencias de varias personalidades haitianas, incluyendo la del doctor William Pape, fundador de los centros Gheskio, dedicados a la atención médica y la lucha contra el VIH en Haití.

Las bandas, integradas en la coalición armada Viv Ansanm, buscan afianzar su presencia en Kenscoff, un sector estratégico por su cercanía al departamento del Sudeste y a la ciudad de Jacmel, la cual hasta ahora había permanecido relativamente al margen de la violencia que azota gran parte de la zona metropolitana de Puerto Príncipe. Después de los ataques, los grupos armados suelen retirarse hacia barrios colindantes con Kenscoff, como Carrefour, áreas donde la presencia estatal es muy limitada.