Trump desmiente haber presionado a Canadá sobre el idioma francés y acusa a Carney de falsedad

Internacionales
El expresidente estadounidense Donald Trump refutó las afirmaciones del primer ministro canadiense, Mark Carney, sobre una supuesta intervención de EE. UU. en las políticas de protección del francés en Canadá durante las negociaciones comerciales. Trump calificó las acusaciones de Carney como una invención política, mientras que el primer ministro canadiense insiste en que el tema fue un punto de discusión. Este desacuerdo subraya las crecientes fricciones entre ambas naciones.

El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, rechazó este martes cualquier intento de injerencia en las salvaguardias del idioma francés en Canadá. Esto sucede después de que el primer ministro canadiense, Mark Carney, indicara que dicha cuestión fue un punto planteado por Washington en las discusiones comerciales entre ambos países.

“Nunca interferiría con los canadienses que hablan francés. De hecho, jamás he considerado hacer algo tan disparatado”, afirmó Trump en Truth Social. El exmandatario imputó a Carney la invención de esta historia para obtener respaldo político y afirmó que el primer ministro ha perdido el apoyo de los habitantes de Quebec. “¡Adoro a los francocanadienses!”, añadió.

Estas declaraciones son una respuesta a Carney, quien sostuvo que durante las negociaciones, Estados Unidos cuestionó ciertas políticas destinadas a salvaguardar la lengua y la cultura francesas, particularmente en Quebec. Según el primer ministro, temas que Washington considera obstáculos o “elementos irritantes” para el comercio son, para Canadá, parte integral de la defensa de su identidad y sus derechos lingüísticos.

El altercado se produce en un contexto de considerable empeoramiento de las relaciones comerciales entre Washington y Ottawa, luego de que las negociaciones entre ambos gobiernos concluyeran sin acuerdo, incrementando las tensiones debido a los aranceles y las condiciones exigidas por Estados Unidos.

Las versiones de ambos líderes son completamente opuestas: mientras Carney afirma que las protecciones al francés fueron un punto de discusión durante las charlas, Trump asegura que nunca contempló entrometerse con el idioma y acusa al primer ministro canadiense de instrumentalizar el asunto con fines políticos.