Riada devastadora en la frontera de Nepal: 16 fallecidos y casi 400 personas sin localizar

Internacionales
Un aluvión de agua, lodo y escombros ha impactado repentinamente en la región fronteriza entre Nepal y China, causando la destrucción de infraestructuras y vehículos. Este evento ha resultado en la muerte de al menos 16 personas y mantiene a casi 400 viajeros sin contacto, mientras los equipos de rescate trabajan intensamente para localizar a los desaparecidos y asistir a las comunidades afectadas.

Una significativa cantidad de agua, barro y restos materiales invadió de manera inesperada el área limítrofe entre Nepal y China, arrasando caminos, vehículos y edificaciones, mientras varias personas buscaban resguardarse. El momento impactante fue grabado en video y evidencia la magnitud con la que el torrente impactó el corredor montañoso, donde un mínimo de 16 individuos perdieron la vida y centenares continúan sin comunicación. La situación de emergencia, acompañada por diversos desprendimientos de tierra, ha afectado particularmente el norte de Nepal, cerca del límite con el Tíbet. La Junta de Turismo de Nepal ha incluido a 384 viajeros, de los cuales 291 son extranjeros y 93 son ciudadanos nepalíes, en una lista preliminar de personas con las que no se ha podido establecer contacto. Adicionalmente, 33 miembros de las fuerzas de seguridad están incomunicados, mientras helicópteros y equipos de salvamento operan en las zonas afectadas para encontrar a los desaparecidos y brindar apoyo a las poblaciones aisladas. El portavoz de la Policía de Nepal en la provincia de Bagmati, Rajendra Prasad Dhamala, confirmó a EFE que hasta el momento se han registrado 16 decesos, aunque las autoridades advierten que la cifra podría aumentar a medida que progresen las operaciones de búsqueda.

El Gobierno nepalí atribuye inicialmente la riada a un sismo ocurrido este miércoles, que habría provocado un considerable deslizamiento de tierra y bloqueado momentáneamente el curso del río Bhote Koshi. “Un movimiento telúrico se produjo a las 8:37 (02:52 GMT) de hoy y, a raíz de ello, se generó un gran desprendimiento que obstruyó el río, lo que parece haber provocado la inundación”, explicó el ministro de Asuntos Exteriores de Nepal, Shishir Khanal, durante una sesión en la Cámara de Representantes en Katmandú. El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) registró a las 02:52 GMT un temblor de magnitud 4,4, con su epicentro a aproximadamente 77 kilómetros al noroeste de la localidad nepalí de Kodari y a una profundidad de 10 kilómetros. La teoría oficial sugiere que el desprendimiento habría represado el río y que la posterior liberación del agua causó la potente crecida que descendió hacia las comunidades ubicadas en la zona fronteriza.

De los 384 viajeros que figuran en la lista provisional de personas no localizadas, 291 son extranjeros. El recuento incluye a 105 ciudadanos indios, 37 indios no residentes, 17 malasios, 12 británicos, cuatro sudafricanos, tres estadounidenses, un australiano y un neerlandés. Las autoridades aún intentan determinar la nacionalidad de otras 111 personas incluidas en el listado. La Junta de Turismo de Nepal elaboró el registro basándose en información proporcionada por diversas agencias de viajes, por lo que las autoridades continúan verificando el paradero de cada una de las personas señaladas.

La corriente llegó aproximadamente a las 9:15 de la mañana, hora local, al río Bhote Koshi desde la región tibetana y golpeó con especial fuerza las poblaciones de Timure, Rasuwagadhi y Syabrubesi, según fuentes oficiales. Las inundaciones y los desprendimientos causaron daños en carreteras, mercados, asentamientos y proyectos hidroeléctricos, además de dejar varias áreas aisladas. Las complicadas condiciones del terreno han obligado a las autoridades a emplear helicópteros y desplegar fuerzas de seguridad y equipos especializados para las operaciones de búsqueda y rescate.

La emergencia se extiende al lado chino de la frontera, donde aún se desconoce el número exacto de fallecidos, heridos y desaparecidos. Las autoridades chinas han reportado “importantes víctimas y desaparecidos” en el puerto de Gyirong, en el Tíbet, aunque los medios estatales aún no han ofrecido un balance preciso. Mientras continúan las labores de búsqueda en ambos lados de la frontera, las autoridades evalúan los daños y mantienen abierta la posibilidad de que aumente el número de víctimas conforme los rescatistas logren acceder a las comunidades que permanecen aisladas.