El Gobierno de Estados Unidos ha anunciado nuevas sanciones dirigidas a diversas organizaciones, acusándolas de integrar o respaldar redes terroristas transnacionales de extrema izquierda. Esta acción, defendida por el secretario de Estado, Marco Rubio, busca reforzar la lucha de Washington contra el extremismo violento, que considera una grave amenaza para el país y Occidente en general. Las medidas afectan bienes y prohíben transacciones con las entidades designadas.
El Gobierno de Estados Unidos hizo público este miércoles la imposición de nuevas sanciones a distintas agrupaciones, a las cuales imputa la participación o el apoyo a entramados transnacionales ligados al terrorismo de orientación de extrema izquierda. Esta iniciativa, según el secretario de Estado, Marco Rubio, forma parte de los esfuerzos de Washington para combatir el extremismo violento.
“El terrorismo de extrema izquierda constituye una seria amenaza para Estados Unidos y para el mundo occidental en general”, declaró Rubio en un comunicado difundido a través de sus plataformas sociales. Aseguró que Washington empleará todas sus capacidades y prerrogativas para confrontar a las organizaciones que, según la administración estadounidense, promueven actos violentos.
Entre las entidades afectadas por estas sanciones se encuentra Autistici/Inventati, un colectivo tecnológico con base en Italia. El Departamento del Tesoro lo acusa de suministrar infraestructura digital, servicios de alojamiento web, correos electrónicos encriptados, plataformas de chat y otras herramientas tecnológicas a grupos extremistas.
Rubio afirmó que los servicios de este colectivo son utilizados por algunas de las facciones de Antifa que Estados Unidos considera más activas y violentas, tanto dentro como fuera de su territorio. “No habrá amparo para los extremistas violentos que emprenden una guerra contra nuestra civilización”, manifestó el funcionario, añadiendo que Washington actuará contra aquellos que intenten atacar infraestructuras, agredir a oponentes políticos o encubrir sus actividades de las autoridades.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) también impuso sanciones a Palestine Action, una organización radicada en el Reino Unido, la cual fue declarada grupo terrorista por el Gobierno británico en julio de 2025. Asimismo, se sancionó a Masar Badil, al que Washington identifica con conexiones a la red Samidoun y al Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP).
Las acciones también incluyen a Rawa Alsagheer y Zaid Abdulnasser, quienes han sido señalados por el Departamento del Tesoro como líderes de Masar Badil.
Las sanciones fueron dictadas bajo la Orden Ejecutiva 13224, un instrumento legal utilizado por Estados Unidos para actuar contra individuos y organizaciones vinculadas al terrorismo y su financiación. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, aseveró que Washington utilizará sus herramientas económicas contra aquellos grupos y personas que considere asociados al terrorismo político.
El Gobierno estadounidense sostiene que las organizaciones extremistas de izquierda con conexiones internacionales representan en la actualidad una de las principales amenazas terroristas contempladas en su Estrategia Antiterrorista de 2026.
Como resultado de las sanciones, los bienes y activos de las personas y organizaciones designadas que se encuentren bajo jurisdicción estadounidense quedan inmovilizados. Además, con la excepción de autorizaciones específicas de la OFAC, los ciudadanos y empresas de Estados Unidos tienen prohibido realizar transacciones con las entidades incluidas en esta medida.
El Departamento del Tesoro aclaró que las sanciones no están dirigidas contra la expresión política o actividades protegidas constitucionalmente, sino contra organizaciones que, según las autoridades estadounidenses, proporcionan respaldo material, financiero o tecnológico a acciones consideradas terroristas.