La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) está revisando una guía de salud para mujeres menopáusicas. Esto ocurre luego de que expertas señalaran que algunas recomendaciones se basaron en estudios realizados solo en hombres. La AESAN reconoció la omisión de una advertencia y se comprometió a corregir el contenido para asegurar la pertinencia de la información.
La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) procederá a una reevaluación de una publicación sobre nutrición y hábitos saludables destinada a mujeres durante la menopausia. Esta acción surge después de que científicas alertaran que algunas de sus indicaciones se fundamentaron en hallazgos derivados de investigaciones realizadas únicamente en varones. El documento, difundido en marzo, proporciona sugerencias nutricionales para mujeres en distintas fases de la menopausia, con el propósito de prevenir problemas como la disminución de la masa ósea y muscular, el deterioro cognitivo y las alteraciones cardiovasculares.
No obstante, investigadoras de la Asociación Española de Mujeres Investigadoras y Tecnólogas (AMIT) criticaron que el informe empleara valores obtenidos de estudios en población masculina sin señalarlo de forma explícita. Ante estas objeciones, la AESAN solicitó a su Comité Científico que examinara el contenido y admitió que en el documento existió una “omisión de una advertencia” acerca del origen de ciertos datos empleados. La agencia aclaró que estos provenían de referencias de la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA). La institución mantuvo que el propio informe indica la necesidad de llevar a cabo más investigaciones para establecer recomendaciones específicas para las mujeres durante la transición menopáusica y la posmenopausia.
Entre las directrices incluidas en la guía se aconseja ingerir alimentos ricos en proteínas, omega-3, fibra, calcio, hierro y magnesio, además de vitaminas B, C, D y E. También se sugiere realizar entre 150 y 300 minutos semanales de actividad física aeróbica moderada, o entre 75 y 150 minutos de ejercicio vigoroso, complementado con al menos dos sesiones de entrenamiento de fuerza.
La ministra española de Igualdad, Ana Redondo, apoyó la revisión y cuestionó que el cuerpo masculino continúe siendo la referencia general en investigaciones relacionadas con la salud femenina. “Ya es momento de que las mujeres estén presentes en las agendas y en los estudios de salud”, manifestó en una publicación en X, mientras expresaba su deseo de que una situación similar no se repita.