Roban en España uno de los tesoros más valiosos de la Edad de Bronce en Europa

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Uno de los conjuntos de orfebrería más preciados de la Edad de Bronce europea, el Tesoro de Villena, ha sido sustraído del museo que lo alberga en esta localidad alicantina. Las autoridades, incluyendo la Guardia Civil y la Policía Judicial, investigan el incidente, aunque aún se desconoce la magnitud real del impacto del robo. Este valioso hallazgo, que data de aproximadamente el año 1000 a.C., consta principalmente de piezas de oro y fue descubierto en 1963.

El Tesoro de Villena, considerado uno de los grupos de objetos más significativos de la Edad del Bronce en el continente europeo, y que se encuentra en el museo de esta población alicantina, fue robado durante la madrugada de este jueves. Fuentes municipales confirmaron a EFE que la Guardia Civil y la Policía Judicial están investigando el suceso. Sin embargo, el alcance real del hurto aún no ha sido determinado, según las mismas fuentes.

El Tesoro de Villena es un conjunto de piezas de orfebrería cuya datación se estima alrededor del año 1000 antes de Cristo, y está compuesto en su mayoría por elementos de oro. Entre sus componentes se incluyen 11 cuencos, 28 brazaletes y tres botellas; también lo integran tres botellas de plata, dos objetos combinados de ámbar y oro, otra pieza de hierro y oro, y un brazalete adicional de hierro. Según lo que indica el museo en su sitio web, los expertos en investigación consideran que este es el conjunto de vajilla áurea más relevante de la Edad del Bronce, comparable únicamente con los tesoros de las tumbas reales de Micenas, situadas en Grecia.

El arqueólogo José María Soler, junto a sus colaboradores, realizó el descubrimiento en diciembre de 1963. El hallazgo se produjo dentro de una vasija escondida en el lecho de una rambla dentro del término municipal de Villena, una localidad de aproximadamente 35.000 habitantes ubicada en la zona interior norte de la provincia de Alicante.

En octubre de 1963, se encontró la primera pieza, un brazalete que en ese momento no se pudo identificar como una joya, entre la tierra extraída de una rambla de la región. El brazalete fue avistado entre el material que había sido depositado para una construcción, aunque inicialmente se pensó que podría ser una parte del motor de un camión. El capataz de la obra lo dejó a la vista, esperando que alguien viniera a buscarlo, pero el destino quiso que terminara en manos del joyero local Carlos Miguel Esquembre, quien solicitó la opinión experta del director del Museo Arqueológico Municipal, José María Soler. Esto permitió iniciar las excavaciones en la rambla que, tras varios días, el 1 de diciembre, culminaron con el descubrimiento arqueológico más importante de la Edad del Bronce en toda Europa: un conjunto de 59 piezas de oro, plata, hierro y ámbar, con un peso cercano a los 10 kilogramos.