Detenidos doce ciudadanos marroquíes por altercados y agresiones a militares en Ceuta

Internacionales
Doce individuos de nacionalidad marroquí fueron arrestados en Ceuta tras un incidente violento en el que un vehículo militar fue atacado con piedras. Los sucesos tuvieron lugar en la zona de Benzú durante una noche de disturbios, donde un grupo numeroso rodeó y agredió a los ocupantes del coche. La policía continúa investigando para identificar a otros implicados en estos altercados, que se producen en un contexto de tensión social en la ciudad.

Doce ciudadanos de Marruecos fueron arrestados el jueves en Ceuta, una ciudad autónoma de España en el norte de África. Se les acusa de participar en el lanzamiento de piedras contra un vehículo que transportaba a cuatro miembros del ejército, en una jornada marcada por desórdenes y confrontaciones. Los arrestos se llevaron a cabo de madrugada en el área de Benzú, luego de que un grupo de entre treinta y cuarenta personas cercara el automóvil militar y comenzara a arrojarle rocas de considerable tamaño, según informaron fuentes policiales a EFE. A pesar de sufrir heridas, los militares lograron abandonar el sitio y alertaron a los servicios de emergencia. Posteriormente, efectivos de la Policía Nacional y de la Guardia Civil desplegaron un operativo que resultó en la detención de doce sospechosos que habían huido del área.

Algunos de los involucrados supuestamente intentaron huir por mar, lo que hizo necesaria la intervención del Servicio Marítimo de la Guardia Civil. La investigación sigue en curso para identificar y localizar al resto de los participantes, mientras las autoridades mantienen un dispositivo de seguridad reforzado con el fin de restablecer la normalidad en las zonas afectadas.

Los incidentes ocurrieron después de una manifestación en la que participaron miles de residentes de Ceuta para protestar por la situación socioeconómica y de seguridad de la ciudad, tras la llegada masiva de aproximadamente ochenta mil personas procedentes de Marruecos un mes antes. Los manifestantes culparon al Gobierno español por la situación. Aunque la mayoría de quienes cruzaron la frontera regresaron posteriormente a Marruecos, un número indeterminado de migrantes magrebíes y subsaharianos permaneció en Ceuta, muchos de ellos viviendo al aire libre.

Después de la protesta, alrededor de cuatrocientas personas se dirigieron hacia la playa del Trampolín y, de acuerdo con fuentes policiales, intentaron agredir a migrantes que encontraban a su paso. Las fuerzas de seguridad impidieron que el grupo accediera a esa zona mediante un amplio despliegue y disparos de salvas al aire. Sin embargo, otro grupo consiguió llegar hasta la playa Benítez, donde también se encontraban acampados cientos de migrantes. En ese lugar, algunos residentes acosaron a los extranjeros y arrojaron al mar mantas, colchones y otras pertenencias que estaban sobre la arena. Los agentes volvieron a intervenir utilizando salvas y botes de humo para contener los disturbios. Los enfrentamientos se prolongaron durante varias horas en distintos puntos de Ceuta y provocaron cortes de tránsito, lanzamiento de objetos y desplazamiento de contenedores en varias vías.