En Nepal, una mujer fue rescatada utilizando una excavadora, mientras los equipos de emergencia continúan la búsqueda de sobrevivientes en valles y laderas cubiertos de escombros. Esto ocurre tras una riada que ha causado más de 360 muertes y cientos de personas desaparecidas. Las autoridades han intensificado las operaciones de rescate y asistencia en las zonas afectadas.
Una mujer fue extraída de una zona de desastre con la ayuda de una excavadora, mientras los equipos de emergencia peinaban los valles y laderas de Nepal, repletos de restos, buscando a quienes hubieran sobrevivido a una inundación repentina que ha cobrado la vida de más de 360 personas y dejado a cientos sin rastro.
Las autoridades de Nepal anunciaron este jueves 27 de agosto que la cifra de fallecidos se elevaba a 360, luego de que una riada arrasara varias poblaciones el miércoles en una región fronteriza con el Tíbet, tras el desbordamiento del río Bhote Koshi. Un portavoz de la Policía nepalí, Abhi Narayan Kafle, confirmó a la agencia EFE el nuevo balance y señaló que 445 individuos fueron puestos a salvo en las últimas horas, incluyendo a 27 extranjeros. Adicionalmente, 644 turistas siguen sin ser localizados.
La situación de emergencia ha generado escenas de rescate entre el fango y los restos. Miembros del Ejército y de la Policía, junto con voluntarios, prosiguen los esfuerzos para ubicar a posibles sobrevivientes. Entre las personas salvadas se encuentra una mujer que quedó atrapada por el torrente de agua, rocas y hielo. La víctima fue hallada en estado de "shock", totalmente cubierta de barro y con escasa respuesta a los estímulos de quienes la rodeaban, aunque posteriormente fue llevada a un lugar seguro.
Más de 1.000 personas se encontraban desaparecidas entre Nepal y la colindante China después de que una masa de hielo, lodo y rocas se desprendiera sobre un río de montaña, provocando una crecida súbita. La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió este jueves, basándose en datos de las autoridades nepalíes, que aproximadamente 10.000 familias requieren asistencia urgente como consecuencia del desastre. El organismo indicó que aún están determinando las necesidades sanitarias prioritarias y alertó que las cifras de víctimas y daños podrían modificarse conforme avancen las operaciones de búsqueda y el acceso a las áreas afectadas.
La OMS envió un primer grupo de apoyo, que incluye tiendas de campaña multiusos para facilitar la provisión de servicios de salud en las áreas golpeadas por la riada. La directora nacional de Care Internacional, Mona Sherpa, alertó sobre el riesgo de propagación de enfermedades transmitidas por el agua debido a los daños causados en las infraestructuras de agua y saneamiento.
La Policía y el Ejército de Nepal desplegaron 7.400 efectivos durante las últimas 24 horas para participar en las labores de búsqueda y ayuda. Las autoridades continúan investigando el origen de la riada. Entre las hipótesis analizadas se encuentran el desbordamiento o la ruptura de un lago glaciar en el Tíbet y una posible conexión con un terremoto.