Canadá Reafirma el Nombre Histórico del Lago Ontario Ante la Decisión de Trump de Cambiarlo a 'Lake America'

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El primer ministro canadiense, Mark Carney, ha rechazado rotundamente la orden del presidente Donald Trump de renombrar el lago Ontario como 'Lake America' en documentos oficiales de EE. UU. Carney enfatizó que para Canadá, este cuerpo de agua, con una historia de más de cuatro siglos y raíces indígenas, siempre será conocido como lago Ontario, destacando su profundo significado cultural e histórico.

Washington .– El jefe de gobierno de Canadá, Mark Carney, emitió una respuesta este jueves a la determinación del presidente estadounidense, Donald Trump, de ordenar el cambio de denominación del lago Ontario a “Lake America” para fines oficiales dentro del territorio de Estados Unidos. Carney desestimó la nueva designación y aseguró que para los ciudadanos canadienses, la masa de agua continuará siendo conocida como lago Ontario, subrayando que su nombre posee una historia de más de cuatrocientos años.

“Los canadienses también comprenden que nombrar la realidad por su verdadera identidad significa llamarlo lago Ontario, en el presente, en el pasado y en el futuro”, aseveró Carney en un comunicado divulgado este jueves. El líder canadiense además recordó que el nombre Ontario tiene orígenes autóctonos y es anterior tanto a la Confederación Canadiense como a la independencia de los Estados Unidos. Según su explicación, la designación proviene de un término de la lengua Wendat vinculado con la idea de un lago de gran tamaño o de gran belleza.

La respuesta de Carney se produjo horas después de que Trump firmara una orden ejecutiva para que la Administración de Estados Unidos emplee “Lake America” en sus registros y documentos oficiales. La orden instruye al Departamento del Interior de Estados Unidos, dirigido por Doug Burgum, a modernizar el Geographic Names Information System, el sistema federal empleado para estandarizar las nomenclaturas geográficas.

Trump había planteado inicialmente la posibilidad de modificar el nombre esta semana, en medio de una nueva intensificación de las fricmes comerciales entre Washington y Ottawa. Posteriormente, confirmó la determinación desde la Casa Blanca. El mandatario estadounidense también relacionó la medida con sus críticas a la relación comercial con Canadá y afirmó que Estados Unidos no tiene intención de seguir realizando muchas operaciones comerciales con la provincia de Ontario.

La decisión de Washington no implica que Canadá deba adoptar la nueva denominación. El lago es compartido por Estados Unidos y Canadá, y la orden presidencial únicamente establece el nombre que utilizará el Gobierno federal estadounidense. De hecho, la gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, también manifestó que en ese estado no emplearán la nueva designación y continuarán refiriéndose a él como Lake Ontario.

Este episodio se suma a una serie de desacuerdos entre Trump y el Gobierno de Carney, en un momento de creciente tensión comercial entre ambas naciones. Estados Unidos impuso recientemente aranceles del 50 % a ciertos productos canadienses, mientras Canadá ha respondido con acciones comerciales contra productos estadounidenses. La controversia también evoca la decisión de Trump de promover el cambio de nombre del Golfo de México a “Golfo de América” en documentos oficiales de Estados Unidos. En ambos escenarios, Washington puede establecer la terminología que su Gobierno emplea, pero no puede imponer unilateralmente esa designación a otras naciones o a organismos internacionales.

Para Carney, sin embargo, el debate va más allá de una simple modificación administrativa. El primer ministro canadiense defendió la permanencia de un nombre con siglos de historia y dejó clara la postura de su país: para Canadá, el lago seguirá siendo Ontario, “ahora y siempre”.