Justus Kelley, representante de Virginia y de 31 años, ha hecho historia al ser la primera mujer casada y madre en ganar el certamen Miss USA. Su victoria, que ocurre tres años después de la modificación de las reglas del concurso, simboliza un avance significativo en la inclusión. Kelley, quien también es madre de acogida y autora de libros infantiles, representará a Estados Unidos en Miss Universo 2026.
La corona de Miss USA 2026 no solo tuvo una nueva portadora el día de ayer. Con el triunfo de Justus Kelley, la concursante de Virginia de 31 años, el certamen inauguró un nuevo capítulo en sus 75 años de trayectoria: por primera vez, una mujer casada y con hijos obtiene oficialmente el galardón. Kelley se destacó entre las participantes de los cincuenta estados y el Distrito de Columbia durante la gala celebrada en el Adrienne Arsht Center for the Performing Arts, en Miami. Su victoria se produce tres años después de que Miss USA cambiara sus normativas para permitir la participación de mujeres casadas y madres, y posteriormente eliminara las restricciones de edad.
“Soy la primera mujer casada, la primera madre y la primera mujer de más de treinta años en ganar. Es una noche maravillosa. Soy Justus Kelley y acabo de ganar Miss USA 2026”, declaró la nueva soberana en un video difundido por la organización.
Su historia personal tuvo un papel importante durante la competición. Kelley lleva nueve años de matrimonio con su pareja de la universidad y es madre de acogida de dos menores. Junto a su marido, ha recibido en su hogar a niños de entre siete meses y diez años, una experiencia que también ha influido en su labor fuera de los concursos. La nueva Miss USA es también escritora de literatura infantil y fundadora de Foster Footprints, una organización sin fines de lucro dedicada a brindar apoyo a niños dentro del sistema de acogida familiar.
Durante la ronda decisiva, a Kelley se le preguntó qué representan las mujeres estadounidenses en la actualidad. Su respuesta se centró en la posibilidad de desarrollar una carrera profesional, formar una familia y mantener aspiraciones personales sin tener que elegir entre ellas. “Tengo treinta y un años, llevo nueve casada con mi novio de la universidad y somos los orgullosos padres de acogida de dos hermanitos adorables que se han ganado por completo mi corazón”, expresó durante su intervención. Añadió que su año como Miss USA buscará transmitir que las mujeres no deben cuestionarse si tienen que escoger “entre nuestras metas profesionales, nuestras familias y nuestros sueños más grandes”.
Su coronación adquiere un significado particular dentro de la historia del concurso. En 1957, Mary Leona Gage llegó a recibir la corona de Miss USA, pero perdió el título al descubrirse que estaba casada y tenía dos hijos. Décadas después, las normativas que impedían competir a mujeres en esas condiciones fueron eliminadas. Tras recibir la corona, Kelley describió el momento como “un gran honor” y reconoció la responsabilidad que implica convertirse en la primera mujer en alcanzar el título bajo estas circunstancias. “Lo veo como una responsabilidad saber que me confiaron ser la primera”, manifestó. Y dejó una frase sobre lo que espera que ocurra después de su reinado: “No será la última”.
La próxima etapa de Kelley será representar a Estados Unidos en Miss Universo 2026, mientras comienza un reinado marcado desde su primera noche por un acontecimiento que durante décadas no habría sido posible dentro de Miss USA.