Un juez militar ha invalidado una confesión del supuesto cerebro de los atentados del 11 de septiembre, Khalid Sheikh Mohammed, argumentando que fue obtenida de manera involuntaria. Esta decisión, tomada casi dos décadas después de los hechos, representa un importante revés para el proceso judicial en curso, señalando problemas de coacción y la falta de garantías procesales durante el interrogatorio.
Un magistrado militar ha invalidado una admisión de culpabilidad realizada por Khalid Sheikh Mohammed, señalado como el arquitecto principal de los ataques del 11 de septiembre, ante agentes del FBI hace casi veinte años. El juez determinó que estas declaraciones no fueron emitidas de forma espontánea, según informaron medios de prensa en Estados Unidos.
El teniente coronel Michael Schrama, quien preside el caso, dictaminó que los interrogatorios a los que Mohammed fue sometido en 2007, mientras estaba recluido en la prisión de Guantánamo, resultaban inadmisibles, de acuerdo con un reporte de The New York Times. Mohammed, quien fue arrestado en 2003 y trasladado a las instalaciones de máxima seguridad en Guantánamo en 2006, enfrenta acusaciones de haber propuesto la idea de los ataques a Osama bin Laden y de haber supervisado posteriormente la operación que provocó la muerte de casi 3.000 individuos en Nueva York, Pensilvania y el Pentágono.
“La parte acusadora no ha logrado demostrar, con la preponderancia de la evidencia, que las afirmaciones del señor Mohammed ante el FBI fueran voluntarias”, escribió el coronel Schrama en la conclusión de su dictamen de 45 páginas, citado por el diario neoyorquino. El juez mencionó diversos factores que influyeron en su decisión, incluyendo una “continuación ininterrumpida de condicionamiento psicológico y severa coacción por parte de la CIA” durante el interrogatorio al que fue expuesto en 2007.
Adicionalmente, el magistrado concluyó que a Mohammed no se le informaron sus derechos Miranda, es decir, su derecho a permanecer en silencio, y que se le comunicó que no podía consultar con un abogado, según información citada por CBS.
Esta determinación, que ocurre a pocos días de que se conmemoren 25 años de los ataques, constituye un nuevo obstáculo para el proceso judicial iniciado por Estados Unidos contra Mohammed y otros tres acusados.
En julio de 2024, Mohammed y otros dos imputados, también encarcelados en la base de Guantánamo, habían alcanzado un acuerdo con los fiscales militares para declararse culpables del asesinato de 2.976 personas a cambio de evitar la pena capital. Sin embargo, este acuerdo fue posteriormente anulado.