El Ministerio de Defensa ruso ha anunciado preparativos para llevar a cabo ofensivas a gran escala contra el sistema energético de Ucrania. Esta acción se presenta como una respuesta directa a los recientes ataques ucranianos contra infraestructuras rusas, incluyendo refinerías y centros logísticos. Esta escalada de hostilidades se da en un contexto de intensificación de los ataques mutuos contra objetivos críticos y un preocupante aumento de las bajas civiles.
El Ministerio de Defensa de Rusia comunicó este domingo el inicio de los preparativos para efectuar ataques a gran escala contra las instalaciones del sistema energético de Ucrania. Esta medida se presenta como una contestación a las agresiones ucranianas dirigidas a refinerías, centros de distribución y otras infraestructuras rusas. La decisión representa una nueva intensificación del conflicto bélico, en un momento en que ambas naciones han aumentado sus ataques contra infraestructuras esenciales y se observa un incremento en el número de víctimas no combatientes.
“Conforme a las directrices recibidas, las Fuerzas Armadas rusas han comenzado a alistarse para ejecutar ofensivas masivas contra las instalaciones de energía de Ucrania, en respuesta a los continuos ataques del gobierno de Kiev contra la infraestructura civil y el complejo energético y de combustible de Rusia”, detalló el comando militar ruso a través de su canal de Telegram. Anteriormente, Moscú había justificado sus ataques contra instalaciones energéticas ucranianas alegando una supuesta relación con las Fuerzas Armadas de Ucrania. Esta nueva declaración podría implicar una ampliación de los objetivos, incluyendo posiblemente instalaciones destinadas exclusivamente al uso civil.
Intensificación de las ofensivas entre Rusia y Ucrania
Durante los últimos días, las tropas rusas han lanzado ataques a gran escala contra Kiev y áreas de la región, donde fueron alcanzados depósitos de armamento cuyas explosiones subsiguientes causaron numerosas bajas entre la población civil. El número de fallecidos por un ataque ruso contra un almacén al oeste de Kiev ascendió este domingo a 38 personas, mientras que otras cuatro seguían desaparecidas, según informaron las autoridades ucranianas.
Estos ataques ocurren mientras Ucrania también ha incrementado sus ofensivas con aeronaves no tripuladas contra refinerías, instalaciones energéticas y centros logísticos dentro del territorio ruso, una táctica que Moscú señala como el motivo de sus nuevas represalias.
Zelenski cuestiona el almacenamiento de explosivos
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, además, puso en entredicho el almacenamiento de municiones y explosivos en zonas cercanas a residencias, después de varios incidentes en los que las detonaciones secundarias provocaron daños y víctimas civiles. El pasado 6 de julio, nueve personas perdieron la vida y más de 280 viviendas sufrieron daños en Vishneve, cerca de Kiev, después de que una ofensiva rusa causara una detonación prolongada en almacenes de municiones.
Zelenski calificó de “inaceptable” y de negligencia el almacenamiento de pertrechos militares en áreas residenciales. “Otro suceso similar es absolutamente inadmisible”, declaró el mandatario ucraniano, al señalar que se trata de “una situación terrible, así como una negligencia atroz de quienes guardaban explosivos justo al lado de la gente”.