Irán ha declarado que la implementación de un corredor de tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz, acordado con Omán, está supeditada a que Estados Unidos honre sus compromisos previos. Teherán advierte que, de no cumplirse estas condiciones, no habrá prisa en reabrir la vía, manteniendo sus estrategias defensivas ante la tensión geopolítica.
La nación iraní comunicó que el pacto alcanzado con Omán para establecer una ruta de paso por el estrecho de Ormuz no se hará efectivo hasta que Estados Unidos cumpla con las obligaciones contraídas en el Memorando de Entendimiento suscrito con Teherán. "La República Islámica ha llegado a un acuerdo con Omán sobre las condiciones para el tránsito en el estrecho de Ormuz", manifestó este domingo el viceministro de Asuntos Exteriores de Irán, Kazem Garibabadi, según citas de la agencia IRNA. "Sin embargo, este acuerdo no entrará automáticamente en fase de implementación, dado que su puesta en marcha depende del acatamiento de los compromisos por la otra parte, específicamente Estados Unidos", añadió.
Garibabadi alertó que, si Estados Unidos no respeta las estipulaciones fijadas por Teherán, "Irán no tiene urgencia en abrir el estrecho y mantendrá sus acciones de protección". Irán y Omán convinieron en crear un corredor para el paso de embarcaciones por el estrecho de Ormuz, cuya administración recaería en ambas naciones. Hasta ahora, no obstante, las autoridades iraníes no habían comunicado que su activación dependería del cumplimiento de las exigencias formuladas a Washington.
Las demandas forman parte del Memorando de Entendimiento firmado por Teherán y Washington en junio e incluyen el cese de conflictos en todas las zonas, incluyendo Líbano; el levantamiento del bloqueo estadounidense a puertos y barcos iraníes, y el fin de las sanciones impuestas a la República Islámica.
Irán cerró el acceso por el estrecho de Ormuz a mediados de julio, tras nuevos ataques aéreos de Estados Unidos en el sur del territorio iraní. Estados Unidos respondió restableciendo un cerco sobre las embarcaciones y puertos iraníes, una medida que impacta la economía del país persa. La República Islámica también insiste en cobrar tarifas por servicios de navegación, seguridad y protección ambiental a las naves que transiten el estrecho, una medida a la que Estados Unidos se opone.
Antes del conflicto, por esta ruta marítima circulaba aproximadamente el 20% del petróleo global, lo que transforma al estrecho de Ormuz en uno de los corredores energéticos más cruciales del planeta. Situado entre Irán y Omán, Ormuz representa una de las principales vías internacionales para el transporte de crudo y gas, y sigue siendo uno de los puntos de mayor tensión en el conflicto entre Estados Unidos e Irán.