Acusaciones de Mala Conducta y Malversación de Fondos Públicos contra Exsecretaria de Trabajo de Trump

Internacionales
Una investigación interna del Departamento de Trabajo de EE. UU. ha revelado serias acusaciones contra la exsecretaria Lori Chavez-DeRemer. El informe detalla presuntas irregularidades, incluyendo el consumo de bebidas alcohólicas en su despacho, el uso indebido de dinero público y la asignación de tareas personales a su personal, pintando un cuadro de gestión problemática y un ambiente laboral tóxico.

Una pesquisa interna llevada a cabo por el Departamento de Trabajo de Estados Unidos atribuye a la exsecretaria Lori Chavez-DeRemer diversas irregularidades durante su mandato. Estas incluyen la ingestión de alcohol en su oficina, la utilización inapropiada de recursos estatales y la orden de que empleados a su cargo realizaran labores de índole personal.

El informe, difundido este viernes por medios de comunicación estadounidenses como CNN y The Washington Post, también sugiere que Chavez-DeRemer habría recibido obsequios de alto valor sin declararlos debidamente, empleado fondos públicos para viajes particulares y mantenido un vínculo considerado impropio con un superior de su equipo de protección.

La indagación, fundamentada en entrevistas con decenas de trabajadores y extrabajadores del Departamento de Trabajo, además de la revisión de más de quinientos documentos, fotografías y grabaciones, describe un supuesto esquema de desplazamientos privados presentados como parte de la agenda oficial de la entonces funcionaria.

Entre los incidentes mencionados figura una excursión personal a Oregón, donde, según el documento, Chavez-DeRemer habría visitado un club de striptease y solicitado a un miembro de su equipo de seguridad que entregara efectivo a una bailarina, a pesar de las objeciones del agente.

El escrito también indica que, en otra ocasión, supuestamente instruyó a una asistente a emplear un vehículo oficial para dirigirse a su domicilio y llevar a cabo quehaceres domésticos, tales como organizar vestimenta, atuendos, calzado y bolsos.

Los investigadores concluyeron que durante su gestión prevaleció un entorno laboral caracterizado como “tóxico, intimidante y humillante”, además de un patrón constante de presunta utilización de fondos públicos para actividades privadas.

Chavez-DeRemer, quien fue parte del gabinete del presidente Donald Trump, renunció a su puesto el 20 de abril en medio de una investigación de la Oficina del Inspector General del Departamento de Trabajo, iniciada tras una denuncia interna.