El Vaticano ha nombrado al sacerdote español Mario León Dorado como arzobispo coadjutor de Rabat, Marruecos, una decisión significativa que le otorga el derecho automático de sucesión. Este nombramiento se produce mientras el actual arzobispo, el cardenal Cristóbal López Romero, está siendo investigado por supuestos abusos sexuales. La designación de León Dorado asegura la continuidad en la dirección de la archidiócesis en un momento de crisis eclesiástica.
El Sumo Pontífice ha designado al presbítero español Mario León Dorado como arzobispo coadjutor de Rabat, en Marruecos. Esta decisión surge en el contexto de una indagación iniciada por la Santa Sede contra el actual arzobispo de la diócesis, el cardenal Cristóbal López Romero, por presuntas agresiones sexuales a mujeres adultas. La Santa Sede comunicó el sábado la designación de León Dorado y detalló su trayectoria eclesiástica, aunque el anuncio no hizo mención alguna a la situación del cardenal López Romero.
El nombramiento como arzobispo coadjutor reviste una importancia particular, ya que, conforme al Código de Derecho Canónico, esta figura posee el derecho automático de sucesión. Esto implica que León Dorado asumirá la dirección de la archidiócesis cuando la sede quede oficialmente desocupada. A diferencia de un obispo auxiliar, cuya función principal es colaborar con el obispo diocesano, un coadjutor puede recibir facultades especiales y está destinado a convertirse posteriormente en el titular de la diócesis.
Quién es Mario León Dorado
Nacido en Madrid en 1974, León Dorado es miembro de los Misioneros Oblatos de María Inmaculada (O.M.I.) y desde 2013 se desempeñaba como prefecto apostólico del Sáhara Occidental. Desde agosto, también había asumido la administración apostólica de Rabat, lo que ya lo vinculaba directamente al gobierno de esa jurisdicción eclesiástica. Su designación ocurre en un momento en que la archidiócesis atraviesa una situación delicada debido a la investigación preliminar contra López Romero, quien ha sido arzobispo de Rabat desde 2017 y fue nombrado cardenal en 2019. Según la información disponible, al menos cinco mujeres lo han acusado de comportamientos inapropiados y agresiones sexuales.
El religioso español, de 74 años, anunció en julio que se retiraría voluntariamente de sus actividades públicas y pastorales con el fin de no interferir con las indagaciones llevadas a cabo por el Vaticano. López Romero ha negado las acusaciones y afirma que está cooperando con las pesquisas abiertas por la Santa Sede. Con la designación de León Dorado como coadjutor, se establece quién asumirá la guía de la archidiócesis de Rabat una vez que la sede, actualmente liderada por López Romero, quede oficialmente vacante.