La máxima instancia judicial de Estados Unidos ha desestimado un intento de la administración de Donald Trump de imponer nuevas limitaciones al voto por correo. Esta determinación crucial evita alteraciones significativas en el sistema electoral a pocas semanas de los comicios del 3 de noviembre, garantizando que los estados puedan mantener sus procedimientos actuales de votación postal sin interrupciones.
El Tribunal Supremo de Estados Unidos ha rechazado la propuesta de la administración de Donald Trump para implementar nuevas restricciones en el sistema de votación por correo. Esta determinación impide una modificación sustancial del proceso electoral a escasas semanas de las elecciones de mitad de período programadas para el 3 de noviembre.
Las nuevas normativas, impulsadas por una orden ejecutiva del entonces presidente Trump y desarrolladas posteriormente por el Servicio Postal estadounidense, requerían que los estados proporcionaran listados de las personas autorizadas para recibir sus boletas por correo. Adicionalmente, se exigía el uso de sobres con diseños y códigos de barras aprobados previamente. El sistema también habría facultado al Servicio Postal para rechazar el procesamiento de ciertas papeletas si los estados no cumplían con los nuevos requisitos.
Funcionarios electorales y diversas agrupaciones de derechos civiles habían expresado su preocupación, alertando que la introducción de tales cambios en una etapa tan avanzada del proceso podría resultar en que votos válidos no fueran entregados o contabilizados correctamente.
La administración Trump había recurrido al Tribunal Supremo después de que instancias judiciales inferiores detuvieran la aplicación de estas medidas. Uno de esos dictámenes fue emitido por el juez federal Carl Nichols, quien fue designado por el propio Trump durante su primer mandato. El juez Nichols determinó que ciertos aspectos de la regulación excedían las atribuciones del Servicio Postal.
Con la resolución emitida este lunes, las nuevas restricciones no podrán ser aplicadas para las elecciones de noviembre, permitiendo a los estados seguir utilizando los procedimientos de votación por correo que ya tenían establecidos.
Este caso representa un cambio de rumbo en comparación con lo sucedido apenas unas semanas antes. En agosto, el Tribunal Supremo había permitido que la administración avanzara con el proceso mientras los magistrados deliberaban sobre si las demandas habían sido presentadas prematuramente. Una vez que el Servicio Postal publicó la normativa definitiva, los estados y las organizaciones que la impugnaban volvieron a presentar sus recursos ante los tribunales. Ahora, con las boletas ya en circulación en algunos estados, la Corte ha optado por no permitir que las nuevas reglas entren en vigor para estos comicios.