La justicia salvadoreña ha emitido la primera sentencia de cadena perpetua por feminicidio, marcando un precedente desde la inclusión de esta pena en su legislación. Un hombre de 39 años fue condenado por el asesinato de su vecina en Santa Ana, recibiendo además una compensación económica para los afectados. Este caso subraya la aplicación de recientes reformas legales destinadas a combatir delitos graves en el país.
La administración de justicia en El Salvador dictaminó este lunes la primera condena de encarcelamiento de por vida por el delito de feminicidio, desde que dicha pena fue incorporada a la normativa legal del país. La sentencia fue impuesta a un individuo de 39 años por el homicidio de su vecina en la localidad de Santa Ana.
El Tribunal de lo Criminal de Santa Ana encontró culpable a Eduardo Mauricio Urbina García por el feminicidio con agravantes de una mujer de 32 años. El suceso tuvo lugar el pasado 3 de agosto en un complejo de apartamentos ubicado en el barrio Santa Bárbara. Adicionalmente a la reclusión perpetua, el juzgado ordenó el pago de 15,000 dólares en concepto de responsabilidad civil.
Según la acusación presentada por la fiscalía, Urbina había consumido bebidas alcohólicas antes de dirigirse a la residencia de la perjudicada. El hombre accedió al inmueble sin permiso, armado con un arma blanca, y la agredió tras ser rechazado en sus insinuaciones. La víctima sufrió múltiples heridas profundas en el tórax y el cuello, las cuales le causaron el deceso. La necropsia también reveló lesiones en sus extremidades superiores, congruentes con un altercado y con intentos de autodefensa durante la agresión.
La Fiscalía argumentó que el sentenciado había acosado a la mujer durante varios meses. De acuerdo con testimonios de familiares de la víctima citados por medios de comunicación salvadoreños, tanto ella como su madre habían acudido previamente a la Policía para denunciar la conducta del individuo.
La resolución judicial fue emitida 42 días después de ocurrido el crimen, tras un procedimiento abreviado en el cual Urbina García fue declarado responsable.
Segunda condena perpetua en el país
Aunque esta es la primera sentencia de prisión de por vida por feminicidio, Urbina García es la segunda persona en ser condenada a esta pena en El Salvador desde la modificación legislativa que permitió su implementación. La primera condena se dictó el viernes anterior contra Carlos Arturo Herrera, de 31 años, quien fue sentenciado por homicidio agravado y robo. Ese veredicto constituyó la primera sentencia de cadena perpetua pronunciada en el país.
La posibilidad de imponer el encarcelamiento de por vida surgió a raíz de una reforma al artículo 27 de la Constitución, aprobada inicialmente el 17 de marzo y ratificada el 26 de marzo de 2026. Esta enmienda eliminó la prohibición constitucional de las penas perpetuas y autorizó su aplicación para delitos de extrema gravedad.
Posteriormente, la Asamblea Legislativa modificó la Ley Especial Integral para una Vida Libre de Violencia para las Mujeres con el fin de establecer la prisión perpetua en los casos de feminicidio y feminicidio agravado. Las reformas también incluyeron cambios en el Código Penal, el Código Procesal Penal, la legislación antiterrorista y la Ley Penal Juvenil.
La normativa contempla mecanismos de revisión de las sentencias perpetuas después de ciertos periodos, lo que jurídicamente la convierte en una pena revisable y no necesariamente una reclusión inmutable hasta el fallecimiento. La introducción de esta pena forma parte de la estrategia de seguridad impulsada por el presidente Nayib Bukele, cuyo gobierno ha mantenido un régimen de excepción contra las pandillas desde marzo de 2022. Esta medida ha sido objeto de críticas por parte de organizaciones de derechos humanos debido a alegaciones de detenciones arbitrarias y otras violaciones.