León XIV Advierte Sobre el Riesgo de Delegar Decisiones Humanas a la Inteligencia Artificial

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El Papa León XIV ha alertado sobre la creciente tendencia a confiar en algoritmos para decisiones que competen exclusivamente a la conciencia humana. Durante su audiencia general, el pontífice destacó las oportunidades que ofrece el avance tecnológico y la IA, pero también subrayó el peligro de despersonalizar las relaciones y ceder nuestra autonomía moral a sistemas artificiales. Su mensaje enfatiza la necesidad de mantener la centralidad de la persona humana en la era digital.

El Sumo Pontífice León XIV, en su catequesis durante la audiencia general en la plaza de San Pedro, advirtió este miércoles sobre el peligro de acostumbrarse a "ceder a los algoritmos decisiones que corresponden únicamente a la ética individual". El líder religioso enfatizó la urgencia de abordar que "el progreso tecnológico, la expansión de los medios de comunicación y las plataformas sociales, y el uso cada vez mayor de la inteligencia artificial, abren nuevas oportunidades, eliminando obstáculos y distancias".

Sin embargo, señaló que, por otro lado, "las interacciones tienden a volverse menos personales, más virtuales, y existe el riesgo de habituarse a encomendar a los algoritmos elecciones que solo corresponden a la conciencia humana", afirmó. "Asegurar que las interacciones sociales posean una esencia tangible y una profundidad individual es, en este sentido, la contribución que la comunidad cristiana se propone brindar", declaró el pontífice estadounidense, quien ha dedicado su primera encíclica, 'Magnifica humanitas', a la IA.

El Papa reflexionó este miércoles sobre el documento 'Gaudium et spes', resultado del Concilio Vaticano II, que aborda la conexión de la Iglesia con el mundo contemporáneo. Recordó que en este escrito se enfatizó que "el origen, el individuo y el propósito de todas las instituciones sociales es y debe ser la persona humana, la cual, por su propia naturaleza, necesita absolutamente la vida en sociedad".

Al respecto, explicó que en 'Gaudium et spes' se declara "que la diversidad de las personas y de los pueblos en el mundo no debe ser considerada como un peligro o una amenaza, sino como una capacidad de enriquecimiento y de evolución".

Mencionó que el documento subraya que "cualquier forma de discriminación en los derechos fundamentales de la persona, ya sea de índole social o cultural, por motivos de género, etnia, tonalidad de piel, estatus social, idioma o fe, debe ser superada y eliminada por ser contraria al plan divino".

Añadió que esta perspectiva de la humanidad como "comunidad de individuos" es "un legado valioso que nos ha dejado el Concilio Vaticano II". "Nos ayuda a todos a llevar a cabo un discernimiento personal y colectivo, para evaluar con responsabilidad los proyectos sociales y políticos actuales, basándose en los criterios de la dignidad de la persona humana, la justicia social y la participación libre en la construcción del bien común", añadió.

Y concluyó que "el porvenir de la humanidad depende del compromiso de cada uno para colaborar con Dios y con los hermanos en la edificación de un planeta más humano".