La familia del expresidente de Estados Unidos, Barack Obama, informó recientemente el fallecimiento de su perra, Sunny, a la edad de 13 años. Esta perra de agua portuguesa se unió a la familia en 2013, durante el segundo mandato de Obama, y rápidamente se convirtió en un miembro muy querido. Su partida ha sido comunicada a través de las redes sociales del exmandatario, quien compartió emotivos recuerdos sobre la mascota.
Sunny, la perra del antiguo presidente de Estados Unidos, Barack Obama, falleció a los trece años, según comunicó el exmandatario este miércoles en sus plataformas digitales. Sunny, una perra de agua portuguesa, se incorporó a la familia Obama en agosto de 2013, durante el segundo período presidencial de Barack Obama en la Casa Blanca. Allí compartió su vida con la familia y con Bo, el primer perro de los Obama, quien ya había fallecido en 2021.
En una publicación que incluía fotografías de Sunny a lo largo de los años, Obama evocó a la mascota como un animal lleno de vitalidad y describió su llegada al hogar como un instante que los cautivó de inmediato.
“Ayer perdimos a un integrante muy apreciado de nuestro núcleo familiar. Dimos la bienvenida a Sunny al inicio de nuestro segundo mandato en la Casa Blanca y todos nosotros —incluyendo a nuestro primer perro, Bo— nos encariñamos con ella de inmediato”, escribió Obama.
El expresidente resaltó la naturaleza inquieta de Sunny y recordó que solía brincar los arbustos del Jardín Sur de la Casa Blanca mientras perseguía ardillas, aves y cualquier cosa que captara su interés. También mencionó que, a diferencia de Bo, a quien se podía complacer con un premio, Sunny prefería que los miembros de la familia jugaran con ella, corrieran a su lado o le acariciaran la barriga.
La mascota también mantuvo un vínculo cercano con las hijas de los Obama, Malia y Sasha, y con los integrantes del personal de la familia, a quienes solía seguir mientras realizaban sus labores. Una de las particularidades que Obama recordó con humor fue que, a pesar de pertenecer a una raza conocida por su gusto por el agua, Sunny detestaba mojarse. También indicó que prefería la compañía de las personas antes que la de otros perros, con la excepción de Bo, a quien cuidaba con especial atención.
Sunny permaneció durante trece años junto a la familia Obama y se convirtió en una de las mascotas más reconocidas de la Casa Blanca. “Para nuestro hogar, ella era prácticamente perfecta; durante trece años estuvo a nuestro lado: siempre fiel, siempre afectuosa, siempre dispuesta a la aventura”, escribió Obama.