El renombrado Centro Kennedy de Washington ha sido cerrado por orden del presidente Donald Trump, luego de que un tribunal impidiera el cambio de nombre de la institución en honor al mandatario. Esta decisión se produce tras una serie de intentos fallidos por parte de la junta directiva, encabezada por Trump, para renombrar el centro, alegando ahora motivos de seguridad y reparaciones necesarias.
El prestigioso Centro Kennedy, dedicado a las artes escénicas en Washington, fue clausurado por instrucciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Esta medida se tomó después de que un magistrado impidiera que el recinto fuera renombrado con el apellido del líder republicano.
El emblemático inmueble, situado junto al río Potomac, fue cercado para evitar el acceso un día después de que la junta administrativa aprobara su cierre inmediato, justificando razones de seguridad y la necesidad de llevar a cabo reparaciones. Ayer, el juez federal Christopher Cooper detuvo el nuevo esfuerzo por rebautizar la institución con el nombre de Trump.
La controversia entre Trump y el Centro Kennedy
La administración del centro sostiene que el edificio requiere una profunda restauración debido a su estado de deterioro, pero afirma que solo logrará obtener los recursos necesarios para las mejoras si la institución lleva el nombre del presidente republicano. Trump confirmó el martes en un mensaje en su perfil de Truth Social que la remodelación “no se realizará”, y por lo tanto el centro no volverá a abrir sus puertas, si el sistema judicial continúa bloqueando la modificación de nombre.
Tras su regreso a la Casa Blanca en enero de 2025, el mandatario reorganizó la junta directiva del Centro Kennedy y asumió su presidencia, al mismo tiempo que criticó duramente la programación del lugar, calificándola de “progresista”. La nueva dirección llegó a añadir el nombre de Trump en la fachada, pero un juez federal ordenó en mayo su eliminación, considerando que la alteración del nombre requiere la aprobación del Congreso.
Impedimento a la modificación
En agosto, la junta aprobó una nueva estrategia para colocar el nombre del presidente en la fachada mediante una inscripción que diría “restaurado y renovado por el presidente Donald J. Trump”, pero el juez volvió a impedirla este martes. Tras esta decisión, la dirección aprobó el cierre del edificio.