El telescopio espacial Nancy Grace Roman de la NASA, el observatorio panorámico más grande jamás construido, ha capturado su primera imagen de prueba tras ser activado. Esta instantánea, aunque desenfocada, marca un hito crucial para el equipo, confirmando la operatividad del instrumento en el espacio. Servirá como base para los ajustes ópticos necesarios antes de que el telescopio inicie sus operaciones científicas a gran escala.
La cámara principal del telescopio espacial Nancy Grace Roman, el observatorio panorámico más grande jamás construido, que fue lanzado en agosto pasado, ha capturado su primera instantánea de prueba después de ser encendida inicialmente, según informó la NASA. La imagen muestra estrellas con una apariencia desenfocada y en forma de anillo, distribuidas cada una en miles de píxeles, debido a que los detectores aún se encuentran en la posición de lanzamiento, lejos de su enfoque óptimo.
La agencia espacial estadounidense explicó que esta es la apariencia anticipada en esta etapa y que la imagen servirá como punto de partida para alinear la óptica y ajustar el enfoque, hasta que cada estrella se perciba como un punto nítido. "Después de muchos años de trabajo en la construcción y prueba del instrumento en tierra, ahora tenemos la confirmación de que funciona en el espacio", afirmó Josh Schlieder, científico del instrumento de campo amplio en el Centro Goddard de la NASA.
El telescopio, un instrumento infrarrojo de 300 megapíxeles, tiene como misión principal investigar la energía oscura, los exoplanetas y la astrofísica infrarroja, lo cual podría redefinir los modelos actuales de la física. Lanzado el 30 de agosto desde Florida, el Roman se dirige hacia su órbita alrededor del punto de Lagrange L2, a una distancia de aproximadamente 1,5 millones de kilómetros de la Tierra, donde se espera que llegue a principios de diciembre.
Con un campo de visión al menos cien veces mayor que el del Hubble, este observatorio estudiará miles de millones de galaxias. La NASA tiene previsto divulgar sus primeras imágenes científicas a principios del año 2027. La agencia calculó el lunes que el telescopio posee combustible suficiente para al menos 22 años de operaciones, más del doble de lo estimado inicialmente, gracias a un lanzamiento preciso y a que la nave pesa menos de lo calculado.