La icónica escalinata de la Catedral de Girona se convirtió en una impresionante cascada a raíz de un fuerte aguacero que azotó la ciudad española. Un video que capturó el fenómeno se ha vuelto viral en redes sociales, evidenciando la magnitud de las precipitaciones que provocaron inundaciones y granizo. Las autoridades meteorológicas habían alertado sobre chubascos intensos en la región.
La majestuosa escalinata de la catedral de Girona se transformó este martes en una verdadera cascada durante una potente tormenta que impactó la ciudad española. Un video que muestra el agua descendiendo con gran ímpetu por las gradas se ha popularizado en redes sociales y refleja la fuerza de las precipitaciones registradas durante la tarde. Las imágenes fueron difundidas por Martí Garcia a través de la cuenta de X Projecte4Estacions, junto al mensaje: “Las escaleras de la catedral de Girona transformadas en una cascada”. El evento dejó calles inundadas, acumulaciones hídricas y una fuerte granizada en diversas zonas de la urbe.
Según los registros del Servei Meteorològic de Catalunya (Meteocat), las lluvias superaron los 40 litros por metro cuadrado en tan solo media hora en el Gironès. El organismo había alertado previamente sobre la probabilidad de chubascos intensos y persistentes, acompañados de granizo.
El granizo alcanzó el tamaño de una moneda de dos euros. La tormenta alcanzó su máxima intensidad cerca de las 4:15 de la tarde, cuando un núcleo tormentoso cruzó Girona y descargó abundante lluvia y granizo por un breve lapso. El episodio más severo duró poco más de diez minutos, pero fue suficiente para causar inundaciones en varias vías y obligar a algunos conductores a buscar resguardo para sus vehículos bajo las vías del ferrocarril. En algunas áreas de Girona, el granizo llegó al tamaño de una moneda de dos euros, mientras la lluvia generaba acumulaciones de agua y dificultaba el tránsito.
Los Bomberos contabilizaron cerca de 30 intervenciones entre las 3:00 y las 6:00 de la tarde, principalmente en Girona. La mayoría se relacionaron con filtraciones y acumulaciones de agua. El alcalde de la ciudad, Lluc Salellas, indicó que, hasta ese momento, no se habían reportado incidentes de especial gravedad, aunque varias calles quedaron anegadas y la circulación se vio afectada. El Ayuntamiento había realizado trabajos preventivos en los imbornales durante la mañana para facilitar el drenaje del agua. Sin embargo, la intensidad de las precipitaciones y la cantidad de granizo superaron la capacidad de algunos puntos de desagüe. El resultado quedó capturado en imágenes que rápidamente se propagaron en redes sociales, entre ellas las de la escalinata de la catedral de Girona, donde el agua convirtió por varios minutos los escalones en un enorme salto acuático.