Un reciente análisis de Fedea y BBVA Research revela que jóvenes profesionales con estudios universitarios, especialmente en roles administrativos, enfrentan la mayor exposición al impacto de la inteligencia artificial generativa. Sin embargo, el estudio matiza que esta exposición no implica necesariamente pérdida de empleo, sino una transformación de las tareas laborales. Se destaca el potencial de la IA para elevar la productividad en diversos sectores.
Los individuos de entre 25 y 34 años con formación universitaria se encuentran entre los grupos ocupacionales más susceptibles a los efectos de la inteligencia artificial (IA) de tipo generativo, particularmente aquellos que desempeñan funciones administrativas y profesionales, según un estudio elaborado por Fedea y BBVA Research. Este análisis, que utiliza información de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y ha sido adaptado al contexto laboral español, subraya, no obstante, que una mayor interacción con la IA no conlleva forzosamente una reducción de puestos de trabajo. Los expertos sugieren que, en muchas situaciones, estas tecnologías pueden modificar las responsabilidades de los empleados en lugar de reemplazarlos por completo. “Un nivel superior de exposición no se vincula obligatoriamente con la supresión de puestos de trabajo”, explicó Florentino Felgueroso, investigador asociado de Fedea, quien resaltó que, hasta el momento, no se ha evidenciado una correlación adversa entre la posible interacción con la IA y la generación de empleo.
Más interacción, mayores posibilidades de incrementar la eficiencia
Rafael Domenech, encargado del Análisis Económico en BBVA Research, argumentó que la relación con estas innovaciones no debe interpretarse únicamente como una amenaza para los trabajadores. “Una mayor exposición no es algo negativo”, aseveró, indicando que cuanto más se interactúa con la IA, mayor es el margen para optimizar la productividad. No obstante, el efecto varía significativamente entre los distintos sectores. Las actividades vinculadas a las tecnologías de la información y la comunicación (TIC), las finanzas, los seguros y el sector inmobiliario muestran los niveles más altos de interacción. En contraste, actividades como la agricultura, la hostelería y los servicios domésticos presentan una probabilidad considerablemente menor de interacción con la IA generativa.
Trabajadores con más estudios, entre los más expuestos
El nivel académico también establece una distinción. Más del 40 % de los trabajadores con titulaciones universitarias ocupan puestos considerados de alta interacción con la IA, en comparación con aproximadamente el 15 % de aquellos con formación equivalente a la ESO o inferior. En cuanto a la edad, los empleados de 25 a 34 años registran la media más elevada de interacción y concentran una mayor proporción de empleo en ocupaciones con alta probabilidad de interacción con la IA generativa.
Madrid y Cataluña concentran los mayores niveles de exposición
Este fenómeno tampoco se distribuye de forma homogénea por España. Madrid presenta los niveles más altos de interacción promedio y una significativa concentración de trabajadores en puestos especialmente expuestos a la IA, seguida por Cataluña. En el otro extremo se encuentran Extremadura y Murcia, que registran los niveles más bajos de interacción. También existen diferencias por nacionalidad: los trabajadores de origen extranjero se concentran en mayor medida en ocupaciones con baja interacción con la IA generativa.
La IA ya comienza a modificar la demanda laboral
Aunque el mercado de trabajo aún no muestra un desplazamiento masivo de empleados debido a la IA, el informe sí detecta indicios de transformaciones en ciertos sectores y perfiles profesionales. Un ejemplo se observa en el ámbito tecnológico. Un estudio reciente de la Fundación CYD, DigitalES e InfoJobs indica que las ofertas de empleo para programadores con poca experiencia disminuyeron un 33 % en el último año, mientras que la demanda de especialistas en el desarrollo e integración de inteligencia artificial aumentó. Los investigadores advierten que es prematuro obtener conclusiones definitivas. La adopción de la IA generativa sigue en expansión y existe una disparidad entre la posible interacción de un puesto de trabajo y el uso real de estas herramientas. Por ello, el estudio considera sus hallazgos como una primera imagen de una evolución del mercado laboral que aún está en curso y cuyo impacto deberá monitorearse a medida que la inteligencia artificial se incorpore de manera más generalizada en las empresas.