El Parlamento Europeo ha aprobado una resolución no vinculante que manifiesta inquietud por el ingreso masivo de migrantes a Ceuta en julio, señalando la política de regularización del Gobierno de Pedro Sánchez como un posible "efecto llamada". La medida también califica la instrumentalización de la migración como una "herramienta de guerra híbrida" y exige una respuesta urgente de España, al tiempo que advierte a Marruecos sobre el respeto a la soberanía española en las ciudades autónomas.
El Parlamento de Europa aprobó una resolución este jueves, manifestando su inquietud por la gran afluencia de migrantes a Ceuta los días 30 y 31 de julio pasados, y sugiriendo que la política de regularización generalizada promovida por el Gobierno de Pedro Sánchez podría haber actuado como un factor de "efecto llamada". Esta resolución, que carece de carácter vinculante, fue adoptada con 339 votos a favor, 225 en contra y 16 abstenciones. El documento también reprueba los cruces ilegales masivos hacia la ciudad autónoma y describe la utilización de la migración irregular como una posible "herramienta de guerra híbrida" contra la integridad territorial de un Estado miembro.
El Parlamento Europeo, además, puso en entredicho la respuesta de las autoridades españolas frente a la crisis y pidió al Gobierno de Sánchez que implemente acciones inmediatas para restaurar la normalidad en Ceuta. La resolución solicita, asimismo, fortalecer la protección de las fronteras externas de la Unión Europea y agilizar el regreso de aquellos individuos que no cumplen los requisitos para permanecer en el territorio comunitario.
Advertencia a Marruecos
La Eurocámara también dirigió una advertencia a Marruecos, indicando que cualquier cuestionamiento de la soberanía española sobre Ceuta y Melilla es incompatible con las obligaciones de un país socio de la Unión Europea. El texto conmina a las autoridades marroquíes a cumplir sus compromisos en materia de gestión de fronteras, retorno y cooperación migratoria, al tiempo que demanda que la colaboración entre Rabat y Bruselas se fundamente en el respeto a la integridad territorial de los Estados miembros. La resolución también contempla la posibilidad de que la Unión Europea establezca mecanismos para suspender desembolsos y recuperar fondos entregados a países socios que no colaboren o que pongan en peligro los intereses de un Estado miembro. Sin embargo, la Eurocámara rechazó propuestas que planteaban medidas más estrictas contra Rabat, como la suspensión inmediata de las ayudas europeas a Marruecos o del Acuerdo de Asociación entre la UE y ese país.
División entre los grupos políticos
La resolución fue promovida por el Partido Popular Europeo (PPE) y obtuvo la aprobación con el apoyo de una parte considerable de las formaciones de derecha y de algunos grupos liberales. Los socialistas europeos y otros sectores de izquierda votaron en contra. La votación reveló la falta de consenso entre los principales grupos políticos del Parlamento Europeo respecto a la respuesta ante la crisis migratoria de Ceuta. El texto aprobado manifiesta una "profunda preocupación" por la política española de regularización a gran escala y solicita a la Comisión Europea que examine sus posibles repercusiones sobre el espacio Schengen y la política migratoria común.
Una crisis que dejó decenas de muertos
Los sucesos ocurridos el 30 y 31 de julio provocaron una entrada masiva de personas desde Marruecos hacia Ceuta. Un informe del Servicio de Estudios del Parlamento Europeo estimó en aproximadamente 80,000 las entradas durante el episodio y señaló que la crisis evidenció las vulnerabilidades de una de las fronteras terrestres de la Unión Europea con África. La propia Eurocámara informó este jueves que 141 personas perecieron en el mar durante los acontecimientos y expresó su solidaridad con las poblaciones de Ceuta y Melilla. Marruecos, por su parte, ha desestimado las acusaciones de haber provocado o facilitado la llegada masiva de migrantes. Su Ministerio de Exteriores mantuvo que no se han presentado pruebas concretas que vinculen a las autoridades marroquíes con los cruces y defendió la cooperación existente con España en materia de seguridad y migración.
Bruselas reclama retornos
La crisis también ha motivado a la Comisión Europea a exigir una solución urgente para las personas que permanecen en Ceuta. El comisario europeo de Interior y Migración, Magnus Brunner, afirmó esta semana que la prioridad es acelerar el retorno a Marruecos de quienes cruzaron de forma irregular y no poseen el derecho a permanecer en territorio comunitario. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, también ha propuesto nuevas herramientas de emergencia para responder a situaciones de entradas masivas y organizadas de migrantes, en un contexto en el que la crisis de Ceuta ha abierto un nuevo debate sobre la gestión de las fronteras exteriores de la Unión Europea.