El embajador especial del Ministerio de Exteriores de Rusia, Rodión Miroshnik, ha declarado que los ciudadanos latinoamericanos representan ahora más del 40% de los combatientes extranjeros en las filas ucranianas. Esta afirmación sugiere un cambio significativo en la composición de los 'voluntarios' extranjeros, quienes, según Miroshnik, suman más de 16,000 y están motivados principalmente por ganancias económicas o experiencia militar. Sin embargo, estas declaraciones no están respaldadas por datos independientes verificables.
Más del cuarenta por ciento de los combatientes de otros países que se han unido a las fuerzas ucranianas serían ciudadanos de naciones latinoamericanas, según lo manifestado el jueves por Rodión Miroshnik, embajador especial del Ministerio de Exteriores de Rusia. El funcionario sostuvo que el origen de estos combatientes ha evolucionado a lo largo del desarrollo del conflicto. De acuerdo con sus declaraciones, al inicio predominaban individuos de Polonia, los países bálticos, el Reino Unido y Estados Unidos, mientras que en la actualidad los latinoamericanos representarían más del cuarenta por ciento de quienes se encuentran en el frente. Miroshnik, cuyas palabras fueron difundidas por la agencia rusa TASS, añadió que más de dieciséis mil extranjeros participan actualmente en las filas ucranianas bajo la designación de “voluntarios”. El diplomático ruso los catalogó como “mercenarios” y aseguró que su principal incentivo sería obtener ingresos o adquirir destrezas militares.
Según sus afirmaciones, entre treinta mil y cuarenta mil personas habrían formado parte de las filas de combatientes extranjeros que apoyan a Ucrania desde el comienzo de la contienda. Las declaraciones de Miroshnik no fueron acompañadas en el informe por información independiente que permita confirmar el porcentaje atribuido a los latinoamericanos.
Colombia solicita el cese del reclutamiento
Las declaraciones surgen semanas después de que Colombia pidiera a Rusia y Ucrania detener el reclutamiento de sus ciudadanos para participar en el enfrentamiento y facilitar el regreso de aquellos que ya están vinculados a las fuerzas armadas de ambas naciones. La Cancillería colombiana informó el 5 de septiembre que no apoya, fomenta ni autoriza la participación de sus ciudadanos en conflictos armados internacionales. Además, solicitó a Moscú y Kiev que cesaran la incorporación de colombianos a sus fuerzas armadas. Conforme a los datos de la Cancillería, hasta septiembre de 2026 se habían registrado 863 solicitudes de asistencia consular relacionadas con colombianos en Ucrania y otras 890 vinculadas con ciudadanos en Rusia. Estas peticiones incluyen casos de personas fallecidas, desaparecidas, detenidas y procesos de repatriación.
La historia de Juan Carlos Ávila Espaillat, el dominicano
El reclutamiento de ciudadanos latinoamericanos para participar en la guerra también ha generado interés en República Dominicana, después de que se popularizara la historia de Juan Carlos Ávila Espaillat, un dominicano que asegura luchar en las filas rusas durante el conflicto con Ucrania. Ávila Espaillat empezó a circular ampliamente en las redes sociales dominicanas tras publicar videos en los que narra algunas de sus vivencias en la guerra. En una de las grabaciones aparece ataviado con vestimenta militar y relata los pormenores de una misión en la que, según su versión, participó en el rescate de tres soldados durante un combate. Según su relato, dos de los militares que debían ser evacuados fallecieron y solo uno pudo ser salvado con vida. También afirmó que durante la operación fueron eliminados cinco combatientes del bando contrario. Ávila Espaillat describió la operación como un “rescate exitoso”, ya que su grupo logró sacar del lugar al único superviviente. La forma directa y coloquial con la que narró el suceso, junto con su marcado acento dominicano, captó la atención de los usuarios y convirtió el video en contenido viral. Su presencia en un conflicto que se desarrolla a miles de kilómetros de República Dominicana también ha despertado interés sobre las condiciones bajo las cuales ciudadanos extranjeros pueden unirse a las fuerzas armadas rusas.
¿Quién es Juan Carlos Ávila Espaillat?
Aunque no se conocen públicamente muchos detalles sobre su vida en República Dominicana, Ávila Espaillat comparte en su cuenta de Instagram fotografías y videos de su estancia en Rusia, incluyendo publicaciones hechas desde Moscú y otras localidades del país. Su actividad en redes sociales muestra parte de su vida en territorio ruso y contenidos relacionados con su experiencia militar durante la guerra en Ucrania. La publicación que impulsó su viralidad contiene el relato de una misión para evacuar a tres soldados que se hallaban en una zona de enfrentamientos. En la grabación, el dominicano habla sobre el operativo y emplea expresiones propias del habla criolla, un contraste que llamó particularmente la atención debido a que narra una acción en la que, según su versión, fallecieron varios combatientes. Sus contenidos han permitido al público dominicano conocer el conflicto desde la perspectiva de un compatriota que asegura participar directamente en la guerra.
¿Cuánto gana un soldado que combate para Rusia?
Rusia ha empleado estímulos económicos para atraer nuevos efectivos y mantener la cantidad de soldados necesaria para proseguir la guerra. La remuneración de un militar contratado depende de factores como su cargo, jerarquía, unidad, región de reclutamiento, tiempo de servicio y participación en operaciones de combate. La remuneración mensual para quienes son enviados al frente comienza en torno a los 210,000 rublos, equivalentes aproximadamente a US$2,400 o RD$141,000. El monto puede incrementarse mediante compensaciones por operaciones, tiempo de permanencia, heridas, condecoraciones y otras condiciones del servicio. Además del salario, el Gobierno ruso ofrece un pago federal mínimo de 400,000 rublos, unos US$4,600 o RD$270,000, a quienes firman un contrato de al menos un año para participar en lo que Moscú denomina la “operación militar especial” en Ucrania.