Una investigación de The Guardian reveló que ejecutivos vinculados a la Trump Organization viajaron a Cuba para reunirse con Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto del expresidente cubano. El objetivo fue explorar posibles oportunidades de inversión, especialmente en el sector hotelero, en un momento en que otras empresas extranjeras están saliendo de la isla debido a las sanciones estadounidenses. Este movimiento sugiere un interés en posicionarse ante una eventual transformación económica y política del país.
Directivos conectados con la Trump Organization habrían viajado recientemente a la isla de Cuba y mantenido encuentros con Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto del exmandatario cubano Raúl Castro, con el fin de evaluar posibles oportunidades de negocio en la nación caribeña, según una investigación publicada este jueves por el medio The Guardian.
El periódico británico afirma, citando fuentes familiarizadas con los contactos, que se trata de varios ejecutivos que ya habían visitado Cuba con anterioridad para analizar negocios inmobiliarios e incluso participaron en el registro de la marca Trump en la isla durante el año 2008. En esta ocasión, habrían regresado bajo el amparo de Dominari Holdings, una empresa de inversiones con sede en la ciudad de Nueva York.
De acuerdo con The Guardian, los ejecutivos se reunieron con Raúl Guillermo Rodríguez Castro, conocido como “El Cangrejo”, en un período en el que importantes compañías extranjeras están disminuyendo o cesando sus operaciones en Cuba debido al recrudecimiento de las sanciones impuestas por Estados Unidos. Las conversaciones habrían tenido como propósito examinar oportunidades que pudieran surgir, particularmente en el ámbito hotelero, tras la partida de grupos españoles como Meliá e Iberostar.
La indagación profundiza más allá de esos encuentros. El periódico describe un creciente movimiento de empresarios, inversionistas y figuras con lazos políticos con Donald Trump y el secretario de Estado Marco Rubio, quienes buscan posicionarse ante una eventual transformación económica y política de Cuba. Entre los sectores que generan interés se encuentran la minería, el petróleo, el turismo, el transporte y propiedades que podrían adquirir un valor significativo en un escenario de cambio en la isla.
El informe también indica que grupos estadounidenses han mostrado interés en operaciones relacionadas con el níquel, el cobalto y otros proyectos mineros y comerciales, mientras que empresas extranjeras enfrentan mayores dificultades para mantener sus negocios en Cuba. Ni Dominari Holdings ni algunas de las empresas y personas mencionadas respondieron a las solicitudes de comentarios de The Guardian. El periódico tampoco revela por nombre a los ejecutivos de la Trump Organization que presuntamente participaron en las reuniones con Rodríguez Castro.
El panorama que describe la investigación resulta notable: mientras Washington incrementa la presión económica sobre La Habana y empresas extranjeras se retiran de Cuba, empresarios estadounidenses con conexiones políticas ya exploran las oportunidades que podrían presentarse si cambia el actual modelo político y económico de la isla.