La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos ha documentado 1,004 incidentes de violencia sexual relacionados con el conflicto en Ucrania, ocurridos entre febrero de 2022 y julio de 2026. La mayoría de estos actos fueron atribuidos a fuerzas rusas, aunque también se registraron casos por parte de autoridades ucranianas. La ONU advierte que esta cifra subestima la verdadera magnitud del problema.
Ginebra.– La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OHCHR) ha registrado 1,004 sucesos de agresión sexual vinculados al conflicto en Ucrania, desde el 24 de febrero de 2022 hasta el 31 de julio de 2026. De estos, el 89 % fue imputado a funcionarios rusos y el 11 % a autoridades ucranianas. El informe, fundamentado en diálogos confidenciales con cientos de afectados y supervivientes, así como en expedientes judiciales y registros oficiales, indica que la agresión sexual fue empleada contra civiles y prisioneros de guerra como una modalidad de tortura, intimidación y coacción. La ONU alertó, además, que los casos verificados no representan la totalidad de los eventos, dado que esta clase de violencia tiende a ser insuficientemente denunciada. “Estoy profundamente inquieto por la frecuencia de estos actos atroces y temo que continúen en el marco de la violencia incesante que presenciamos diariamente en Ucrania”, declaró el alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk.
Del total de situaciones confirmadas, 896 fueron atribuidas a personal ruso, incluyendo miembros de las fuerzas armadas, del sistema penitenciario y del Servicio Federal de Seguridad (FSB), mientras que 108 correspondieron a autoridades ucranianas, según el estudio. La mayoría de los afectados fueron hombres, especialmente en centros de detención. No obstante, también resultaron perjudicadas mujeres y niños, principalmente en territorios controlados por Rusia. Entre las modalidades de violencia registradas se encuentran violaciones, violaciones en grupo, intentos de violación, mutilación genital, descargas eléctricas y golpes en los genitales, desnudez forzada y otros actos de índole sexual humillante.
La víctima de violación más joven identificada por la ONU fue una niña de cuatro años, mientras que la de mayor edad fue una mujer de 82 años. En ambos escenarios, los hechos fueron imputados a funcionarios rusos. El informe también compila el testimonio de una mujer ucraniana que narró cómo un soldado ruso se asentó en su hogar en la región de Zaporiyia y la violó varias veces por semana durante un mes. Según su relato, el militar le prometía que su esposo, quien estaba cautivo, recibiría un tratamiento superior.
La ONU también documentó abusos contra prisioneros de guerra ucranianos. Entre los casos consignados se incluyen violaciones, penetración con objetos, desnudez obligatoria, amenazas de agresión sexual y descargas eléctricas en los genitales. El organismo señaló que 155 prisioneros de guerra y personal médico retenido padecieron este último tipo de maltrato al menos una vez. Con respecto a los casos atribuidos a autoridades ucranianas, la ONU indicó que casi la mitad correspondió exclusivamente a intimidaciones de violencia sexual contra prisioneros de guerra rusos y de otras nacionalidades. También se registraron situaciones de desnudez obligada, choques eléctricos, golpes y agresiones de carácter sexual.
Türk instó a Rusia y Ucrania a investigar de forma pronta, exhaustiva e imparcial todas las denuncias creíbles de violencia sexual y a asegurar que los responsables sean procesados, sin importar su rango o afiliación.