Demanda por clínica de fertilidad tras supuesto uso de esperma ajeno en tratamiento

Internacionales
Una pareja de Florida ha iniciado acciones legales contra una clínica de fertilidad en Jacksonville. Alegan que en un procedimiento de fecundación in vitro (FIV) se utilizó esperma de un donante desconocido, resultando en una hija sin vínculo biológico con el padre. La situación fue descubierta tras el nacimiento de la menor, cuyas pruebas genéticas confirmaron la paternidad errónea.

Una pareja residente en Florida ha presentado una demanda contra una clínica de fertilidad ubicada en Jacksonville, Estados Unidos. La acción legal surge de la afirmación de que, durante un tratamiento de fecundación in vitro (FIV), se habría empleado el esperma de un hombre distinto al padre previsto.

Natalie y Joshua Strong sostienen que este hecho salió a la luz después del nacimiento de su hija Ava. Una prueba de ADN reveló que la niña no comparte lazos biológicos con Joshua. Las primeras dudas surgieron al conocer el grupo sanguíneo de la bebé; Natalie es O negativo, Joshua A negativo, mientras que Ava fue clasificada como B positiva.

Ante la evidente discrepancia, la pareja realizó análisis adicionales y, posteriormente, recurrió a una prueba genética. Esta confirmó que Natalie era la madre biológica, pero descartó a Joshua como el padre biológico. El matrimonio indica que en 2024 habían entregado muestras de esperma a Brown Fertility para el procedimiento y ahora buscan esclarecer el destino de ese material genético.

Según lo expuesto en la demanda, se crearon siete embriones, y la clínica les aseguró que estos contenían el material genético de ambos. Dos de ellos fueron transferidos: el primero resultó en una pérdida gestacional, y el segundo condujo al nacimiento de Ava. La demanda también plantea interrogantes sobre los embriones que permanecen congelados y las muestras de Joshua.

La pareja manifiesta desconocer si el material sigue almacenado, si fue desechado o si pudo haber sido utilizado en el tratamiento de otra paciente. Por esta razón, solicitan a la clínica proporcionar información detallada sobre el destino de las muestras y los embriones, ante el temor de que puedan existir otros hijos biológicos de Joshua sin su conocimiento.

El proceso judicial ha sido iniciado en el condado de Duval y acusa a Brown Fertility de posibles negligencias y fallas en la gestión del material genético, así como en la supervisión de su personal. Los Strong demandan una compensación económica superior a 50,000 dólares y solicitan un juicio con jurado. Más allá de la indemnización, la familia busca conocer el origen genético de Ava, especialmente por las potenciales implicaciones que esta información podría tener para su futura atención médica.