La investigación del caso COBRA 2.0 ha desvelado una presunta trama donde formularios médicos, ya completados con datos de afiliados y servicios, eran enviados a un médico para su formalización. El esquema, que involucraba el uso de WhatsApp para coordinar los envíos y un reparto preestablecido de ganancias, operaba con reclamaciones presentadas ante SENASA, incluso para pacientes no atendidos por el médico implicado.
Conforme al expediente del caso COBRA 2.0, los documentos empleados en una de las modalidades bajo investigación eran despachados a través de la compañía Expreso Vegano, con Ángel Luis Guzmán Vásquez registrado en las evidencias de envío. Estos papeles estaban dirigidos a Felipe de Jesús Rodríguez, progenitor del acusado Víctor Felipe Rodríguez García. La acusación indica que, tras la recepción de los documentos, Laura Mariel Guerrero Mosquea y Heidy Coronado Paulino notificaban a Víctor Felipe Rodríguez García vía WhatsApp, enviándole fotografías de los recibos que confirmaban el envío.
El Ministerio Público afirma que los formularios llegaban previamente diligenciados con la información de los miembros y los servicios de salud que serían solicitados a SENASA. El imputado, según el expediente, se limitaba posteriormente a validarlos con su rúbrica, sello y justificante fiscal. La acusación añade que algunos de los afiliados incluidos en las peticiones no habían recibido atención de Rodríguez García, a pesar de que sus datos eran empleados para reportar consultas y procedimientos médicos ante SENASA. El expediente apunta que el acusado estaba al tanto de esta situación y, a pesar de ello, habría validado y presentado las reclamaciones.
Respecto al dinero obtenido, el expediente detalla una distribución previamente acordada: el 35% correspondía a Víctor Felipe Rodríguez García, mientras que del 65% restante, Heidy Coronado Paulino recibía el 50% y Laura Mariel Guerrero Mosquea el 15%. El documento precisa que el doctor retiraba los fondos de su cuenta y luego entregaba las sumas correspondientes. La pesquisa establece que esta modalidad se habría mantenido hasta octubre de 2024, momento en que Rodríguez García comunicó su determinación de no seguir participando. No obstante, según el expediente, Heidy Coronado Paulino habría insistido posteriormente para que continuara en el plan.