Delcy Rodríguez, la presidenta en funciones de Venezuela, mantuvo reuniones en Nueva York con representantes del Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Interamericano de Desarrollo. Estos encuentros, llevados a cabo en el marco de la 81.ª Asamblea General de las Naciones Unidas, buscan consolidar los vínculos financieros que Venezuela ha restablecido con estas entidades durante el presente año.
La líder interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, participó este lunes en reuniones con altos ejecutivos del Banco Mundial (BM), el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en Nueva York. Estos diálogos forman parte de una estrategia para fortalecer los lazos que Venezuela ha retomado con dichas instituciones financieras este año, tras la captura de Nicolás Maduro en enero.
Rodríguez, quien arribó a la ciudad estadounidense la madrugada del lunes para asistir a la 81.ª Asamblea General de las Naciones Unidas, inició su agenda con una reunión junto a Ilan Goldfajn, presidente del BID, y Everett Eissenstat, vicepresidente de la misma institución. Según reportes de medios venezolanos, el objetivo de esta cita era "examinar mecanismos de cooperación técnica y financiera" entre Venezuela y el BID. Posteriormente, se reunió con Kristalina Georgieva, directora gerente del FMI, y luego con Ajay Banga, presidente del Grupo del Banco Mundial.
La comitiva que acompañó a Rodríguez incluyó a Calixto Ortega, vicepresidente sectorial de Economía y gobernador de Venezuela ante el BID; Paula Henao, ministra de Hidrocarburos; Félix Plasencia, su canciller; y otros funcionarios, como se pudo apreciar en las fotografías difundidas por medios venezolanos.
La normalización de vínculos con organismos multilaterales
Según un canal estatal, estas reuniones simbolizan la "progresiva normalización de las relaciones" entre Caracas y las organizaciones multilaterales. Los encuentros se desarrollaron en la sede de la misión permanente de Venezuela ante la ONU. Después de la captura de Maduro en enero, Rodríguez implementó un cambio en la política del Gobierno chavista, abriendo las puertas al capital extranjero. Como resultado, el 16 de abril, el FMI y el BM anunciaron la reanudación de sus vínculos con el Gobierno venezolano.