El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, denunció en la Asamblea General de la ONU que Gaza se ha transformado en un "campo de concentración" extremadamente vergonzoso y cruel. Criticó la ineficacia de la ONU en crisis regionales y urgió a restaurar la credibilidad en el sistema internacional, priorizando la seguridad infantil en Gaza.
En Nueva York, el mandatario turco, Recep Tayyip Erdogan, declaró este martes que la Franja de Gaza se ha convertido en el "campo de concentración más deshumanizado y lamentable de nuestra era". Estas declaraciones las realizó al exponer ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, donde abordó la crítica situación que enfrenta la población en ese territorio. Erdogan expresó su pesar por el fallecimiento de más de cien mil individuos en Gaza después de la declaración de un cese al fuego, describiendo la realidad en la zona como "conmocionante". Adicionalmente, puso en duda la capacidad de la ONU para cumplir sus objetivos en áreas de conflicto, mencionando específicamente Líbano y Sudán.
Frente a este panorama, el líder turco hizo un llamado a recuperar la fe en el marco global y apoyó la propuesta UN80, aunque subrayó que la máxima prioridad debe ser salvaguardar la integridad de los menores en Gaza.
Erdogan también solicitó una revisión del Consejo de Seguridad de la ONU, argumentando que "el planeta es más extenso que cinco", aludiendo a los cinco países con asiento permanente en dicho órgano. De igual forma, cuestionó la aplicación inconsistente del derecho internacional, manteniendo que las regulaciones no pueden ser aplicadas de una forma para las naciones poderosas y de otra para las más vulnerables. Conforme a las palabras de Erdogan, mantener esta disparidad en la implementación de las normas y permitir la ausencia de castigo conduciría al sistema internacional a un deterioro progresivo.