El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, y el ministro de Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, tienen programada una reunión en el marco de la Asamblea General de la ONU. Este encuentro se llevará a cabo mientras el presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, interviene en la sesión, buscando una posible tregua en los ataques energéticos. La diplomacia busca vías para la distensión en medio del conflicto y las sanciones económicas.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, se reunirá este miércoles por la mañana con el ministro de Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, durante la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York. El Departamento de Estado de EE. UU. confirmó el encuentro.
La cita coincidirá con la intervención del presidente de Ucrania, Volodimir Zelensky, ante el pleno, quien el martes manifestó su disposición a cesar los ataques contra infraestructuras energéticas rusas si Moscú adopta una medida similar. Lavrov había señalado antes de viajar a EE. UU.: “Consideramos que son convenientes. No obstante, la velocidad del avance en términos de logros significativos es menor a lo deseado y a lo anticipado. A pesar de esto, no abandonaremos este empeño y seguiremos adelante”.
El líder ucraniano indicó que desconocía la postura del Kremlin sobre una tregua limitada a la infraestructura energética y expresó su esperanza de que Washington impulse diálogos entre las facciones. Zelensky afirmó que aguarda que “la parte estadounidense encuentre la forma de propiciar alguna clase de negociación”.
El encuentro entre Rubio y Lavrov se realizará después de la reunión que el jefe de Estado ucraniano sostuvo el martes con el presidente estadounidense, Donald Trump, en la sede de Naciones Unidas. Ambos discutieron posibles acciones para la distensión, incluyendo un cese al fuego en objetivos energéticos.
Rusia inició la invasión a gran escala de Ucrania en febrero de 2022, y los esfuerzos de Estados Unidos para terminar el conflicto han permanecido estancados por varios meses. Moscú y Kiev han mantenido durante meses ataques de largo alcance contra objetivos que abarcan fábricas, almacenes, instalaciones energéticas y portuarias, además de embarcaciones en el mar Negro.
En el ámbito comercial, el Kremlin aseveró que la reciente legislación de Estados Unidos, que amplía las sanciones contra Rusia y permite aranceles de hasta el 100% a naciones que adquieran energía rusa, perjudica las posibilidades de diálogo entre Moscú y Washington y dificulta una resolución negociada del conflicto en Ucrania. “Esto definitivamente no puede tener un efecto positivo”, declaró el portavoz presidencial ruso, Dmitri Peskov, según informes de la agencia RIA Nóvosti.
Trump promulgó el viernes pasado la Ley Lindsey O. Graham de Sanciones a Rusia e Irán de 2026, que se enfoca en los sectores energéticos, de defensa y financieros rusos, así como en funcionarios y empresarios vinculados al Kremlin. La normativa también contempla medidas contra la denominada “flota en la sombra” de petroleros que Moscú utiliza para evadir las restricciones occidentales.
La legislación no aplica automáticamente los aranceles, pero autoriza a la Casa Blanca a imponer gravámenes de hasta el 100% a los principales compradores de petróleo y gas rusos. China e India se encuentran entre los países que podrían sentir el mayor impacto de esta disposición. El texto también permite sancionar a entidades financieras, compañías y otros actores que colaboren con Rusia para eludir las restricciones estadounidenses.
Peskov sostuvo que la aplicación de nuevas sanciones estadounidenses complica los esfuerzos para alcanzar una solución pacífica en Ucrania. El presidente de Ucrania, Volodimir Zelensky, solicitó el martes a su homólogo estadounidense apoyo para poner fin a la invasión de Rusia antes del invierno, durante una reunión celebrada en la sede de Naciones Unidas, en Nueva York, en el marco de la 81ª Asamblea General.
“Espero que concluyamos esta guerra y que el presidente Trump nos asista en ello. Debemos lograrlo lo antes posible, incluso antes del invierno”, afirmó antes de que los medios abandonaran la sala. Trump asintió ante las palabras del mandatario ucraniano. El encuentro se produjo después de la intervención del mandatario estadounidense ante el pleno de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), donde aseguró que el conflicto entre Rusia y Ucrania terminará “más rápido” de lo que muchos prevén.